Amanecer del planeta de los simios

Simio no mata a simio: AMANECER DEL PLANETA DE LOS SIMIOS.

Título original: Dawn of the planet of the apes.

Dirección: Matt Reeves. País: USA. Año: 2014.

Duración: 130 min. Género: Ciencia-ficción, acción.

Interpretación: Andy Serkis (César), Jason Clarke (Malcolm),

Kodi Smit-McPhee (Alexander), Gary Oldman (Dreyfus),

Keri Russell  (Ellie), Toby Kebbell (Koba), Kirk Acevedo (Carver),

Judy Greer (Cornelia).

Guion: Mark Bomback, Rick Jaffa y Amanda Silver.

Producción: Peter Chernin, Dylan Clark, Rick Jaffa y Amanda Silver.

Música: Michael Giacchino.

Fotografía: Michael Seresin.

 Montaje: William Hoy y Stan Salfas.

Vestuario: Melissa Bruning.

 

En 1968 el estadounidense Franklin Schaffner dirigió “El planeta de los simios”. El famoso Charlton Heston encarnaba al astronauta George Taylor quien tenía que aterrizar forzosamente en un planeta desconocido poblado por simios altamente organizados.

La película tuvo un gran éxito y pronto surgieron secuelas, precuelas y hasta una serie de televisión. El mismísimo Tim Burton hizo un interesante remake en 2001.

La franquicia ha ido teniendo tal éxito que en 2011 se estrenó “El origen del planeta de los simios”, película que no tenía nada que ver con las anteriores y que ha tenido una continuación en “El amanecer del planeta de los simios”.

Este “Amanecer” nos presenta una colectividad de simios altamente evolucionados liderados por César. La comunidad vive en una frágil paz con los hombres que sobrevivieron a la epidemia de un virus que provocó la muerte de millones de seres humanos.

A pesar del empeño de César en mantener la paz, la existencia de arsenales de armas y la codicia de algunos simios y hombres amenazarán con terminar en una guerra de consecuencias imprevisibles.

El espectador encontrará en “Amanecer” una excelente  película de aventuras y de ciencia ficción. Rodada con una maestría envidiable, los efectos especiales, la fotografía, la música y el montaje atrapan al espectador desde el principio y le sumergen en una historia que le apasiona desde los primeros minutos. Hay en el film una potencia visual y sonora extraordinaria. La acción está muy bien dosificada y el ritmo no conoce respiro.

Pero en “Amanecer” hay mucho más. La película plantea temas de índole ético y humano que son muy interesantes. Hay en el film una llamada al esfuerzo por el entendimiento con los diferentes. Simios y humanos se necesitan mutuamente y están llamados a relacionarse. Así, mientras César ayuda a los hombres a restaurar la luz eléctrica de una central en zona simia para que se beneficien los humanos, Ellie ayuda a curarse a la moribunda compañera de César.

En el simio César descubrimos lo mejor de los seres humanos: el amor a la familia, la fidelidad y el perdón. César cuida su hogar, educa a su hijo y es un referente ético en su colectividad. Los humanos que están con él aprenden a quererse y a respetarse.

Por el contrario, en Koba, simio que fue torturado por los hombres, descubrimos el reflejo de lo peor de los seres humanos: la mentira, la traición, la ambición, el odio y la violencia.

César proclama una y otra vez que el simio no mata al simio. Cuando Koba mata a sus hermanos simios, César le acusará de no ser simio.

Así ocurre con los hombres: matar a otro ser humano deshumaniza; la violencia no sólo hace daño a la víctima sino también al que la ejerce, que mancilla así su dignidad de persona. Quien se deja seducir por la violencia acabará siendo víctima del odio que la perpetúa; no en vano, Koba es violento porque no ha perdonado la violencia que los humanos ejercieron sobre él.

Excelente película de aventuras. Profunda y seria, “El amanecer del planeta de los simios” está repleta de metáforas que son servidas con una dosificación magnífica en medio de un apabullante espectáculo.

Al final queda la pregunta: si el hombre se animaliza y el simio se humaniza ¿qué ha pasado con la evolución?

¡Si Darwin levantara la cabeza!.

JOSAN MONTULL

El renacido

La inutilidad del odio: EL RENACIDO

Título original: The revenant.

Dirección: Alejandro González Iñárritu.

País: USA. Año: 2015.

Duración: 156 min.

Género: Drama. Interpretación: Leonardo DiCaprio,

Tom Hardy, Will Poulter,

Domhnall Gleeson, Lukas Haas, Paul Anderson.

Guion: Alejandro González Iñárritu y Mark L. Smith;

basado en la novela de Michael Punke.

Fotografía: Emmanuel Lubezki.

Música: Ryuichi Sakamoto y Alva Noto.

Pocas veces una película ha sido filmada en condiciones de tan extrema dureza. El visionario director Alejandro González Iñarritu logra con “El renacido” unas cotas de espectacularidad asombrosas. Todo en esta película es fascinante y brutal, el paisaje, la fotografía, la historia y una inolvidable interpretación de Leonardo di Caprio.

En 1820, un grupo de cazadores en busca de pieles, sufre el ataque de una tribu india. En medio de la huida, uno de los supervivientes (experto montañero) resulta herido de muerte por la agresión de un oso. Viendo que nada pueden hacer por él, sus compañeros lo abandonan en el bosque. Uno de ellos mata al hijo del malherido que, impotente, mira horrorizado el crimen. Sorprendentemente el odio y la sed de venganza hacen que el herido se reponga y busque desesperadamente matar al asesino de su hijo y vengarse de quienes lo abandonaron a su suerte. El film está basado en un personaje histórico, Hugh Glass, trampero y explorador de finales del siglo XIX.

Desde su primera obra (“Amores perros”) González Iñarritu se ha mostrado como uno de los directores que mejor explora el dolor y la soledad del ser humano. Con películas absolutamente apasionadas (“21 gramos”, “Babel”, “Biutiful”, “Birdman”) el director disecciona el alma humana con un hondo sentido pesimista pero dotado de una cierta espiritualidad y dibuja en la pantalla seres humanos que, en medio del sufrimiento, buscan una razón última que dé sentido a la vida. Su cine es excesivo, descarnado, dotado de una intensidad tan molesta como provocativa. En “El renacido” todas estas características estilísticas adquieren una perfección extraordinaria. El director indaga en el misterio del hombre haciéndonos pensar en la fuerza de la persona cuando está sumida en el aislamiento y desposeída de todo.

La naturaleza en el film es hermosa y perturbadora. El paisaje se convierte en un enemigo más al que hay que superar y vencer. Se trata de una belleza engañosa y malvada…el paisaje va contra el ser humano y lo hunde en una radical soledad.

Pero también los seres humanos que aparecen en el film son tan gélidos como el paisaje: los cazadores que menosprecian la vida y destruyen el entorno fascinados por la paga; los indios que matan con frialdad y precisión sin manifestar apenas sentimientos; los animales que agreden para proteger su hábitat.

Sólo el odio se convierte en el motor de la vida. El ataque del oso a Glass se produce por la necesidad de protección de sus crías, también Glass renacerá para matar al que destruyó la vida de su hijo. Sólo hay una diferencia: el animal se enfrenta a los humanos para defender a los vivos, el hombre mata como un animal para vengar a los muertos. Al final Glass habrá comprendido el sinsentido y la inutilidad de la venganza elevando un pensamiento a Dios cuando tiene al asesino de su hijo en sus manos.

Grandilocuente, hiperrealista, desproporcionada, esta película de Iñarritu es una auténtica maravilla. Leonardo di Caprio está excelente, ha tenido que actuar en unas condiciones extremas, en medio de paisajes helados y sometiéndose a condiciones inhumanas. El ataque del oso es sencillamente un prodigio cinematográfico. La fotografía, la música, el montaje, la composición de unas tomas casi imposibles hacen de esta película una obra fascinante.

“El renacido” es una gran película de aventuras. Dotada de una dimensión mística en nada desdeñable, el film se convierte en una obra épica que deja pegado al público en la butaca. El espectador se siente zarandeado por tanta emoción bestial y queda fascinado por una maravilla tan salvaje.

Realizada con una pasión visceral y rabiosa, “El renacido” se convierte en una experiencia cinematográfica brutal y apasionante. Una radiografía del odio y de su inutilidad. Una joya.

JOSAN MONTULL