El alma de la Naturaleza: BELLE Y SEBASTIAN
Guion: Fabien Suarez, Juliette Sales, Nicolas Vanier
Producción: Climent Miserez, Frédéric Brillion, Pilles Legrand
Fotografía: Eric Guichard
Montaje: Stéphanie Pedelacq, Raphaele Urtin
Música: Armand Amar
Intérpretes: Félix Bossuet (Sébastien), Tchéky Karyo (César),
Margaux Chatelier (Angélina), Dimitri Storoge (Dr. Guillaume),
Andreas Pietschmann (Ttte. Peter), Urbain Cancelier
Tras un paso fugaz por la cartelera, “Belle y Sebastián” editada recientemente en DVD constituye una más que recomendable película para ver en familia.
En las montañas de los Alpes y en plena segunda guerra mundial, vive un niño de 7 años –Sebastián- que crece libre junto a un anciano que le ayuda a descubrir la sacralidad de la naturaleza y el misterio que esconde cada vida. Sebastián no tiene amigos, vive correteando por los prados y las montañas deseando reencontrase con su madre, de la que recibe un regalo cada Navidad. La paz del pueblo sólo se turba por dos acontecimientos: la aparición de una bestia que ataca a las ovejas y la llegada de un grupo de soldados alemanes que buscan judíos en el pueblo para evitar su huida. El encuentro de Sebastián y la bestia (que es en realidad una perra noble y fiel) hará nacer una historia de amistad en la que vivirán grandes aventuras.
Estamos ante un film de una belleza deslumbrante. Nicolás Vanier –aventurero y explorador- retrata la montaña de una manera espectacular. Vanier es capaz de fotografiar el alma de la Naturaleza, el pálpito sagrado del Misterio es cada encuadre. Hay una belleza luminosa en sus imágenes; el ser humano aparece sumergido en el paisaje formando parte del mismo, participando de su encanto.
Por otra parte no estamos ante una clásica película de niño con perro (por más que el pequeño Felix Bossuet encandila con su mirada y el perro protagonista transmite una bondad maravillosa); la película es algo más. Se trata de un film muy bien rodado, de una historia de seres humanos que experimentan la soledad y buscan. Hay un niño que busca a su madre, un anciano que busca su pasado, un miembro de la resistencia que busca amor, una joven que busca una aventura que le haga huir de la rutina, un soldad alemán que busca dignidad.
Y esta historia de búsquedas, está contada con un gran sentido de la aventura. Vanier rueda con soltura, el guión es ágil, la historia atrapa a espectador que queda fascinado por la belleza de las imágenes, la música de Armand Amar es una maravilla.
“Belle y Sebastián” es cine limpio, bondadoso, entretenido, que apuesta por los valores humanos como la amistad, la paz, el respeto a la Naturaleza, la lucha por la libertad y la búsqueda de fraternidad y dignidad de las personas. Pero además “Belle y Sebastián” es cine de aventuras cien por cien, capaz de entretener, divertir y conmover.
Nicolas Vanier que rueda la vida animal como nadie y hace unos documentales excelentes, consigue una película de entretenimiento que merece la atención de educadores y cinéfilos.
Ideal para ver en familia. Una película tan sencilla como maravillosa.
JOSAN MONTULL

Esta vez es el realizador John Fabreau, director de varios films espectaculares de aventuras, el que toma la batuta para darnos la que quizás sea mejor versión de la obra de Kipling.
Pero, contra lo que podríamos pensar, no es ésta una obra vacía y pueril; la película ahonda en temas serios: el crecimiento, la amistad, el valor de la naturaleza, el ligar de cada cual en la vida…y están tratados con la sintaxis de un cuento pero con seriedad y madurez.
Título original: Dawn of the planet of the apes.
Título original: The revenant.
Desde su primera obra (“Amores perros”) González Iñarritu se ha mostrado como uno de los directores que mejor explora el dolor y la soledad del ser humano. Con películas absolutamente apasionadas (“21 gramos”, “Babel”, “Biutiful”, “Birdman”) el director disecciona el alma humana con un hondo sentido pesimista pero dotado de una cierta espiritualidad y dibuja en la pantalla seres humanos que, en medio del sufrimiento, buscan una razón última que dé sentido a la vida. Su cine es excesivo, descarnado, dotado de una intensidad tan molesta como provocativa. En “El renacido” todas estas características estilísticas adquieren una perfección extraordinaria. El director indaga en el misterio del hombre haciéndonos pensar en la fuerza de la persona cuando está sumida en el aislamiento y desposeída de todo.
Pero también los seres humanos que aparecen en el film son tan gélidos como el paisaje: los cazadores que menosprecian la vida y destruyen el entorno fascinados por la paga; los indios que matan con frialdad y precisión sin manifestar apenas sentimientos; los animales que agreden para proteger su hábitat.
“El renacido” es una gran película de aventuras. Dotada de una dimensión mística en nada desdeñable, el film se convierte en una obra épica que deja pegado al público en la butaca. El espectador se siente zarandeado por tanta emoción bestial y queda fascinado por una maravilla tan salvaje.