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Thi Mai “rumbo a Vietnam”

Locas por acoger: THI MAI RUMBO A VIETNAM

 

 

España 2018

Dirección: Patricia Ferreira

Guion: Marta Sánchez

Música: Fernando Velázquez

Fotografía: Sergi Gallardo

Reparto: Carmen Machi, Adriana Ozores,

 Aitana Sánchez-Gijón, Dani Rovira,

Pedro Casablanc, Eric Nguyen.

Duración: 90 minutos

 

El tema de la adopción ha sido llevado a la pantalla en muchas ocasiones. Los difíciles engranajes para ensamblar las vidas de las familias adoptantes con los niños adoptados proporcionan una tensión dramática interesante para un buen guión.

Patricia Ferreira, que ya habló de la crisis de la familia en la estupenda “Los niños salvajes”, lleva ahora el tema de la adopción a la pantalla desde la perspectiva de la comedia con muy buen resultado.

La película nos cuenta la apasionada aventura de tres amigas. Después de perder a su hija en un accidente, Carmen (Carmen Machi) queda destrozada y su vida aparece vacía y sin sentido. Por más que sus dos mejores amigas, Elvira (Aitana Sánchez-Gijón) recién despedida de su trabajo y Rosa (Adriana Ozores), mujer víctima de un matrimonio penoso, intentan animarla, Carmen no levanta cabeza.

Un día recibe una inesperada carta de la agencia de adopción: a su hija le habían concedido una niña vietnamita que había pedido en adopción y cuyo nombre es Thi Mai. Ilusionada por tener una inesperada nieta, Carmen emprende un loco viaje a Vietnam acompañada de sus amigas para poder adoptar a Thi Mai. En Vietnam se encuentran con un funcionario rígido pero de buen corazón y con un joven español, Andrés (Dani Rovira) que les echará una mano en su aventura.

En medio de una cultura totalmente desconocida y de una maraña burocrática endiablada, este disparatado colectivo hará lo posible para que la adopción sea una realidad. Por otra parte la alocada personalidad del grupo de amigas llevará a unas aventuras absolutamente estrambóticas y divertidas.

La primera parte del film, de corte dramático, termina en cuanto se inicia el exótico viaje a Vietnam. A partir de ese momento, la narración se torna ágil, hasta precipitada, si bien a veces no muy bien concatenada. Las situaciones se nos antojan con frecuencia algo forzadas e inverosímiles; por otra parte, la sucesión de acontecimientos es excesivamente rápida para un espacio de tiempo que se supone corto. Da la sensación de que la película busca fundamentalmente hacer reír, no tanto hacer pensar.

Pero Patricia Ferreira sale muy airosa del envite, la película es amable y se ve con mucho agrado. Además el rodaje en Vietnam colabora ciertamente en la vistosidad de la obra.

No es éste un film que aborde seriamente la adopción pero sí es una película divertida cargada de buenas intenciones y que defiende la amistad, la generosidad y el amor por encima de todo.

Hay una llamada a la tolerancia (racial, sexual, religiosa), una reivindicación de la dignidad de las mujeres que viven menosprecios, una defensa desesperada de saltar las burocracias (también las religiosas) cuando se trata de acoger y amar, una exaltación de la figura de los abuelos en nuestras familias.

La comedia se ve con deleite desde el principio. Si bien las situaciones son muy disparatadas y difícilmente creíbles, la profesionalidad del equipo de actrices saca el metraje adelante y hace de Thi Mai una obra estimable.

Divertida, humana y alegre, “Thi Mai, rumbo a Vietnam” es un film ideal para reír y pasar una estupenda tarde de cine en familia.

Josan Montull

 

 

 

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Refugiados en el cine

Refugiados en el cine: 

12 películas para una reflexión

 

La reciente llegada dramática de miles de refugiado que vienen a Europa arrastrando un dolor indescriptible y huyendo del miedo y la guerra, hace que os ofrezca una lista de películas que tratan este tema y que pueden servir para debatir en nuestro ambiente educativo y reflexionar sobre esta situación dramática que nos interpela y exige una respuesta.

El tema de los refugiados ha sido muy tratado en el cine. Han sido muchas las películas que han abordado del tema. Estas doce (de las muchas que hay) pueden ser trabajadas con adolescentes y jóvenes. No están ordenadas por mis gustos personales sino cronológicamente por su año de realización. Sorprende ver que Francia es el país que más ha tratado este tema en el cine.

Como educador, las que creo que pueden funcionar mejor con adolescentes son la 3 y la 12; aunque cinematográficamente hay otras que tienen más valor.  Claro que esto siempre es muy subjetivo.

 

  1. Adiós muchachos (de Louis Malle. Francia 1987). En un internado carmelita francés durante la segunda guerra mundial, uno de los niños internados es un judío al que la comunidad religiosa mantiene oculto y protegido. El compromiso de la comunidad traerá consecuencias dramáticas.
  2. Las tortugas también vuelan (de Bahman Ghobadi: Irán e Irak 2004). Los habitantes de un campo de refugiados del Kurdistán buscan desesperadamente una antena parabólica para conseguir noticias de un inminente bombardeo de los Estado Unidos. Los niños marcados por la guerra protagonizan la búsqueda de la antena. Rodada con actores no profesionales.
  3. Cuando naces ya no puedes esconderte (de Marco Tullio Jordana; Italia y Francia 2005). Sandro, un niño de doce años de familia acomodada de Brescia, cae el mar en plena noche desde un yate. El niño es avistado por una embarcación de inmigrantes ilegales. Desafiando a los traficantes de personas, que prefieren seguir adelante, un chico de 17 años, Radu, se lanza al mar para salvarlo y subirlo a la embarcación.
  4. Edén al oeste (de Costa Gavras; Francia, Italia y Grecia 2008) Elías es un joven emigrante que debe afrontar numerosos contratiempos para entrar ilegalmente en la Unión Europea.
  5. 14 kilómetros (de Gerardo Olivares; España 2007). Combinando el drama y el estilo documental el film narra la travesía de Buba Kanou, Violeta Sunny y Mukela Kanou que intentan llegar a Europa en un recorrido durísmo desde atravesando Mali, Níger, Argelia y Marruecos. Rodada con actores no profesionales.
  6. Wellcome (de Philippe Lioret. Francia 2009). Bilal, un joven kurdo de 17 años ha cruzado Oriente Próximo y Europa para reunirse con su novia recién llegada a Inglaterra. Su recorrido se interrumpe en Francia cuando le impiden cruzar el Canal de la Mancha. Bilal se entrena entonces en una piscina para intentar cruzarlo a nado.
  7. El Havre (de Aki Kaurismaki; Finlandia, Francia y Noruega 2011). El bohemio escritor Marcel Marx, se autoexilia en la ciudad de El Havre trabajando como limpiabotas. Su tranquilidad se ve turbada cuando conoce a un niño inmigrante africano. Ante la indiferencia reinante y la maquinaria policial sin corazón, Marcel apela a la solidaridad humana de sus vecinos para que el niño pueda continuar su viaje.
  8. Profesor Lathar (de Philippe Falrdeau. Canadá 2011). El maestro Bachir Lazhar llega a una escuela de Montreal para sustituir a una maestra que se ha suicidado en el aula. El profesor despetará el amor a la vida en aquellos niños impactados por el suceso a pesar de que él mismo es un refugiado de guerra que ha perdido a sus seres queridos.
  9. Diamantes negros (de Miguel Alcantud; España y Portugal 2013). Los adolescentes Amadou y Moussa son captados en Mali por un ohjeadro español que les lleva a Madrid para ser jugadores de fútbol. Tras un periplo por Europa, sus vidas tomaran caminos distintos marcados por la soledad y la falta de patria.
  10. La jaula de oro (de Diego Quemada Díez; México y España 2013). Tres jóvenes guatemaltecos marginados viajan a estados Unidos para encontrarse con un futuro mejor. En el camino se les une Chauk, un chico indígena de Chiapas que no habla castellano. Juntos inician una ilegal aventura para huir de la miseria.
  11. Samba (de Eric Toledano y Olivier Nakache; Francia 2014). Historia de un emigrante senegalés que llega ilegalmente a Francia y quiere conseguir un permiso de residencia a partir de la amistad con Alice, una trabajadora social.
  12. La buena mentira (de Philippe Falardeau; USA 2014). La película sigue a un joven refugiado de la Guerra Civil sudanesa quien, junto a otros “niños perdidos de Sudán”, gana una lotería para reubicarse en los Estados Unidos. Tras su llegada a América, los jóvenes, marcados por la guerra y por un profundo sentido religioso, no consiguen entender la hipocresía del país más importante del planeta.

JOSAN MONTULL

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Han Solo y Jurassik World

Cine para refrescarse: HAN SOLO y JURASSIK WORLD

 

‘HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS’

Director: Ron Howard

Reparto:

Alden Ehrenreich, Emilia Clarke,

Donald Glover, Woody Harrelson,

Thandie Newton


‘JURASSIC WORLD: EL REINO CAÍDO’

Director: J.A. Bayona

Reparto:

Chris Pratt, Bryce Dallas Howard,

James Cromwell, Rafe Spall y Toby Jones

 

En el mundo del cine llamamos blockbuster a un taquillazo, a aquella película que por sus características está destinada a la diversión del gran público. Son películas que no pretenden grandes reflexiones sino que hacen primar la diversión y la espectacularidad por encima de todo. Tras de ellas hay potentes industrias cinematográficas que se embolsan cantidades nada desdeñables por estos productos.

Dos son los blockbusters recientemente estrenados que son altamente recomendables para el verano: “Han Solo, una historia de Star Wars” (de Ron Howard) y “Jurassic World, el Reino caído” (De Juan Antonio Bayona).

Las dos son buenas películas, destinadas al entretenimiento y para un público juvenil o familiar.

Resulta curioso que las dos películas tienen elementos comunes que evidencia cómo funciona este tipo de cine. Veamos.

  • Las dos forman parte de una saga (“Star Wars” en el caso de Han Solo y “Jurassik Park” en la segunda)
  • En ambas nos encontramos con una narración fantástica que está contada bajo los códigos de otros géneros, así “Han Solo” parece un western en el espacio y “Jurassik…” deviene en un film de terror en un ambiente de aventuras.
  • La historia es absolutamente inverosímil y la olvidamos a los 20 minutos. Se trata de narraciones al servicio de los efectos especiales y la acción; esa narrativa tiene una factura técnica impecable que hace que el espectador se desentienda progresivamente del argumento siendo absorbido por la aventura pura y dura.
  • Los personajes protagonistas son en ambas chico y chica simpáticos, jóvenes, alocados, absolutamente imprudentes pero tocados por un importante sentido épico de la lealtad y la amistad.
  • En las explosiones, las batallas, los ataques de los monstruos…los que mueren son los malos malísimos. Si algún personaje moralmente bueno muere siempre es un hombre (no un monstruo ni una batalla impersonal) el que acaba con él.
  • Son films de una producción multimillonaria y que vienen precedidos por campañas de marketing en ropa, diseños, juguetes, material escolar…hay tras la producción una industria poderosísima.
  • Hay en ambas un concepto claro de la diversión por la diversión. Son films entretenidos, que seducen al espectador desde las primeras escenas. El entretenimiento está garantizado; además, la supuesta gravedad de la historia queda salpicada por pequeños gags humorísticos que distienden la tensión.

Por eso estas dos películas pueden ser más que aptas para el verano. Para todas las edades garantizan una sesión agradable. Son buenas películas que en algún momento puedan darnos la sensación de que ya las hemos visto mil veces, no encontramos en ellas ideas nuevas…pero hay ritmo y calidad. Son los blokbusters del verano…tremendamente refrescantes; qué más se puede pedir’

 

JOSAN MONTULL

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LIBERTAD PARA EL ODIO

LIBERTAD PARA EL ODIO

 

Pertenezco a una generación que nació sin conocer la libertad de expresión. Cuando en los años de Universidad nos fuimos acercando al mundo del Teatro, fuimos constatando todo lo que había que hacer para subirse a las tablas: presentar el texto, pedir permisos, recibir la censura por parte del gobierno civil…

El cine se llevó la palma en temas de censura. No llegaban a nuestro país todas las películas y muchas de las que lo hacían llegaban mutiladas o con doblajes cambiados que daban pie a muchos malentendidos. Muchos teníamos que ir a cines de “arte y ensayo” a ver obras que, como “El gran dictador” estaban prohibidas y sólo podían ser exhibidas en versiones no dobladas.

Bastantes autores vieron que sus obras se prohibían; otros acabaron en cárceles por expresar sus propias ideas.

Llegó felizmente la libertad de expresión y la creatividad tuvo, por fin, su cauce merecido. Descubrimos a grandes creadores, a artistas irónicos, divertidos o derrotados que conmovían con su imaginación.

Junto a los grandes creadores aparecieron los oportunistas que hicieron del destape un negocio que duró poco tiempo. Hoy toda esa historia causa todavía un cierto sonrojo.

Pero, qué duda cabe, que tal vez la libertad de expresión haya uno de los logros más importantes de la democracia. El derecho a manifestar las opiniones, por más que sean controvertidas, es inalienable en cada persona.

Claro que este derecho conseguido con mucho esfuerzo tiene que educarse; hay que aprender a expresar la opinión, a defenderla, a entrar en diálogo con los demás, a disentir, a crear…Normalmente cuando estas reglas del juego no se respetan suelen ser los más pobres los que las sufren. En los medios de comunicación, sin ir más lejos, los ricos y poderosos tienen hasta programas exclusivos para verter toda clase de opiniones, por más que éstas sean más que discutibles, mientras que los más humildes no suelen encontrar cauces para expresarse.

Hay ahora varios acontecimientos que a mí, créanlo, me han dejado perplejo. Quieron subrayar particularmente dos.

El polémico actor Willy Toledo lanzó unas blasfemias contra Dios y la Virgen con un carácter escatológico y soez que son difícilmente asumibles. El actor tiene una denuncia puesta y se le está investigando por lo que parece un abuso contra la libertad de expresión.

Por otra parte el rapero Valtonyc ha huido de España porque una condena de cárcel pesaba sobre él provocada por algunas de sus expresiones. En varias de sus actuaciones animaba al público, entre otras cosas, a matar guardias civiles para obtener un estado de tranquilidad.

Si ambas cosas ya entrañan una falta de resteo brutal, lo que sorprende es que en ambos casos haya habido políticos, actores, personajes de la vida pública y hasta algún eclesiático que se hayan lanzado en su defensa en aras de la libertad de expresión.

Es absolutamente surrealista que expresiones ofensivas, irrespetuosas, violentas y brutales sean vistas como normales en ambientes que deberían ofrecer una llamada permanente a la convivencia y a la paz. Posicionarse en contra de estos exabruptos que alientan el desprecio a las creencias y el odio más violento, no debe ser tachado de ninguna opción política conservadora. Hace un año manifesté mi desacuerdo con los famosos autobuses de “Hazte oír” que fueron tan criticados. Hoy me parece una absoluta vergüenza que expresiones como la del señor Toledo o la de Valtonyc tengan un eco benevolente en ambientes supuestamente progresistas.

Qué difícil nos lo ponen a los educadores quienes apoyan estas opiniones. Muchas veces no sabemos qué decir; parece que lo que está bien y lo que está mal depende exclusivamente de uno.

Hace pocos días en una batalla de gallos (duelo de raperos) celebrada en Valencia, varios artistas en sus rimas animaban, entre aplausos, a violar niñas. ¿Qué dirán al respecto los defensores de Toledo o Valtonyc?

Yo me limitaré a educar y a enseñar a los chavales que expresiones semejantes, aunque sean jaleadas por algunos, nos despersonalizan y atentan precisamente contra la libertad de expresión, esa misma libertad de expresión que en España se ganó con el esfuerzo y la generosidad de personas valientes y auténticamente progresistas…que hoy sentirían vergüenza antes estos dictadores de las palabras.

 

JOSAN MONTULL

 

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Sin amor

Retrato del vacío: SIN AMOR

Loveless (Rusia 2017)

Dirección: Andrey Zvyagintsev

Guión: Andrey Zvyagintsev, Oleg Negin

Reparto: Maryana Spivak, Aleksey Rozin,

Matvey Novikov, Marina Vasilyeva, Andris Keishs, Alexey Fateev

Fotografía: Mikhail Krichman

Duración: 128 Min.

 

La última película del realizador ruso Andrey Zvyagintsev fue nominada al óscar al mejor film de habla no inglesa. Si bien no alcanzó el premio, no dejó indiferente a nadie.

Asistimos a la historia de un matrimonio en descomposición que se maltratan sicológica y verbalmente de un modo cruelísimo. Él tiene una joven amante embarazada, preocupada de agradar a su madre en todo lo que hace. Ella tiene relaciones con un hombre acomodado, que vive en un ambiente suntuoso y es padre de una hija adolescente.

En la primera parte el film va presentando la vida de esta descomposición familiar; las discusiones, los gritos, los insultos y los reproches son oídos por el único hijo de ambos que, ahogado en lágrimas, ve cómo su vida es un estorbo para sus progenitores.

Mientras los padres se sumergen en un mundo vacío y egoísta, el niño llora escondido. A los mayores sólo les interesa su propio bienestar, sus relaciones sexuales, su deporte, su adición al móvil; no cabe duda, el hijo de 12 años se ha convertido en un obstáculo para sus apetencias hedonistas. La pareja se va degradando y el niño va sumiéndose en una dolorosa y silenciosa soledad difícilmente indescriptible.

Un día el niño se va de casa y no vuelve. La pareja tiene que unir sus fuerzas para intentar encontrar a su hijo. La policía y mediadores sociales van a ayudarles pero los padres tienen necesariamente que unirse para dar con el niño, que no aparece en ninguna parte.

En esa tensa búsqueda del hijo, los padres siguen siendo incapaces de reflexionar sobre sí mismos para encontrar qué es lo que han hecho mal; el egoísmo prevalece y ambos se echan la culpa el uno al otro cada vez que la búsqueda se hace infructuosa.

Zvyagintsev hace un relato demoledor del capitalismo inhumano que ha antepuesto el placer personal a la donación y el amor. La fotografía, opresiva y angustiosa, y la frialdad de la narración hacen de la película una obra difícil e incómoda de ver. A la vez que nos angustia la pérdida del hijo, crece un terrible rencor contra una pareja tan deplorable. Pero conforme va avanzando la narración, el espectador va tomando conciencia de que parejas así están muy cerca de nosotros.

Efectivamente, hemos ido creando una sociedad que, en aras de una pretendida libertad personal, ha convertido al amor en un estorbo para el propio crecimiento. En la exaltación de ese individualismo brutal, en la búsqueda de esa falta libertad egoísta está la raíz de todos los males en donde las víctimas suelen ser lo más vulnerables, los niños.

Los personajes van deambulando por paisajes fríos y por edificios abandonados que se convierten en símbolos de vidas vacías y existencias huecas. La calidad (que no calidez) de la fotografía es arrolladora y provoca una creciente desazón.

La película no deja indiferente, hace pensar; y hace pensar porque la historia es muy cercana. Vivimos tiempos en los que la familia, la entrega, la generosidad y el amor parecen expulsados de la vida ordinaria.

Los divorcios, las separaciones, los fracasos, la ausencia de compromiso, la violencia de género, la infidelidad, la superficialidad en las relaciones…van siendo características que definen una concepción de la vida que cada día nos está impregnado y que es presentada como moderna y progresista.

El mensaje de Zvyagintsev es terrible. Da igual la procedencia social, nos puede pasar a todos; si de la propia existencia se expulsa el amor, la vida se convierte en un deambular por paisajes vacíos en los que no se encuentra nada, ni tan siquiera a uno mismo, que necesariamente deja tras de sí víctimas inocentes, incapaces de ser reconocidas.

Dura, despiadada y difícil pero necesaria. Con una fuerza visual admirable, “Sin amor” es un retrato sombrío de una sociedad moralmente agonizante.

No hay duda, no amar es el infierno.

JOSAN MONTULL