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Refugiados en el cine

Refugiados en el cine: 

12 películas para una reflexión

 

La reciente llegada dramática de miles de refugiado que vienen a Europa arrastrando un dolor indescriptible y huyendo del miedo y la guerra, hace que os ofrezca una lista de películas que tratan este tema y que pueden servir para debatir en nuestro ambiente educativo y reflexionar sobre esta situación dramática que nos interpela y exige una respuesta.

El tema de los refugiados ha sido muy tratado en el cine. Han sido muchas las películas que han abordado del tema. Estas doce (de las muchas que hay) pueden ser trabajadas con adolescentes y jóvenes. No están ordenadas por mis gustos personales sino cronológicamente por su año de realización. Sorprende ver que Francia es el país que más ha tratado este tema en el cine.

Como educador, las que creo que pueden funcionar mejor con adolescentes son la 3 y la 12; aunque cinematográficamente hay otras que tienen más valor.  Claro que esto siempre es muy subjetivo.

 

  1. Adiós muchachos (de Louis Malle. Francia 1987). En un internado carmelita francés durante la segunda guerra mundial, uno de los niños internados es un judío al que la comunidad religiosa mantiene oculto y protegido. El compromiso de la comunidad traerá consecuencias dramáticas.
  2. Las tortugas también vuelan (de Bahman Ghobadi: Irán e Irak 2004). Los habitantes de un campo de refugiados del Kurdistán buscan desesperadamente una antena parabólica para conseguir noticias de un inminente bombardeo de los Estado Unidos. Los niños marcados por la guerra protagonizan la búsqueda de la antena. Rodada con actores no profesionales.
  3. Cuando naces ya no puedes esconderte (de Marco Tullio Jordana; Italia y Francia 2005). Sandro, un niño de doce años de familia acomodada de Brescia, cae el mar en plena noche desde un yate. El niño es avistado por una embarcación de inmigrantes ilegales. Desafiando a los traficantes de personas, que prefieren seguir adelante, un chico de 17 años, Radu, se lanza al mar para salvarlo y subirlo a la embarcación.
  4. Edén al oeste (de Costa Gavras; Francia, Italia y Grecia 2008) Elías es un joven emigrante que debe afrontar numerosos contratiempos para entrar ilegalmente en la Unión Europea.
  5. 14 kilómetros (de Gerardo Olivares; España 2007). Combinando el drama y el estilo documental el film narra la travesía de Buba Kanou, Violeta Sunny y Mukela Kanou que intentan llegar a Europa en un recorrido durísmo desde atravesando Mali, Níger, Argelia y Marruecos. Rodada con actores no profesionales.
  6. Wellcome (de Philippe Lioret. Francia 2009). Bilal, un joven kurdo de 17 años ha cruzado Oriente Próximo y Europa para reunirse con su novia recién llegada a Inglaterra. Su recorrido se interrumpe en Francia cuando le impiden cruzar el Canal de la Mancha. Bilal se entrena entonces en una piscina para intentar cruzarlo a nado.
  7. El Havre (de Aki Kaurismaki; Finlandia, Francia y Noruega 2011). El bohemio escritor Marcel Marx, se autoexilia en la ciudad de El Havre trabajando como limpiabotas. Su tranquilidad se ve turbada cuando conoce a un niño inmigrante africano. Ante la indiferencia reinante y la maquinaria policial sin corazón, Marcel apela a la solidaridad humana de sus vecinos para que el niño pueda continuar su viaje.
  8. Profesor Lathar (de Philippe Falrdeau. Canadá 2011). El maestro Bachir Lazhar llega a una escuela de Montreal para sustituir a una maestra que se ha suicidado en el aula. El profesor despetará el amor a la vida en aquellos niños impactados por el suceso a pesar de que él mismo es un refugiado de guerra que ha perdido a sus seres queridos.
  9. Diamantes negros (de Miguel Alcantud; España y Portugal 2013). Los adolescentes Amadou y Moussa son captados en Mali por un ohjeadro español que les lleva a Madrid para ser jugadores de fútbol. Tras un periplo por Europa, sus vidas tomaran caminos distintos marcados por la soledad y la falta de patria.
  10. La jaula de oro (de Diego Quemada Díez; México y España 2013). Tres jóvenes guatemaltecos marginados viajan a estados Unidos para encontrarse con un futuro mejor. En el camino se les une Chauk, un chico indígena de Chiapas que no habla castellano. Juntos inician una ilegal aventura para huir de la miseria.
  11. Samba (de Eric Toledano y Olivier Nakache; Francia 2014). Historia de un emigrante senegalés que llega ilegalmente a Francia y quiere conseguir un permiso de residencia a partir de la amistad con Alice, una trabajadora social.
  12. La buena mentira (de Philippe Falardeau; USA 2014). La película sigue a un joven refugiado de la Guerra Civil sudanesa quien, junto a otros “niños perdidos de Sudán”, gana una lotería para reubicarse en los Estados Unidos. Tras su llegada a América, los jóvenes, marcados por la guerra y por un profundo sentido religioso, no consiguen entender la hipocresía del país más importante del planeta.

JOSAN MONTULL

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Han Solo y Jurassik World

Cine para refrescarse: HAN SOLO y JURASSIK WORLD

 

‘HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS’

Director: Ron Howard

Reparto:

Alden Ehrenreich, Emilia Clarke,

Donald Glover, Woody Harrelson,

Thandie Newton


‘JURASSIC WORLD: EL REINO CAÍDO’

Director: J.A. Bayona

Reparto:

Chris Pratt, Bryce Dallas Howard,

James Cromwell, Rafe Spall y Toby Jones

 

En el mundo del cine llamamos blockbuster a un taquillazo, a aquella película que por sus características está destinada a la diversión del gran público. Son películas que no pretenden grandes reflexiones sino que hacen primar la diversión y la espectacularidad por encima de todo. Tras de ellas hay potentes industrias cinematográficas que se embolsan cantidades nada desdeñables por estos productos.

Dos son los blockbusters recientemente estrenados que son altamente recomendables para el verano: “Han Solo, una historia de Star Wars” (de Ron Howard) y “Jurassic World, el Reino caído” (De Juan Antonio Bayona).

Las dos son buenas películas, destinadas al entretenimiento y para un público juvenil o familiar.

Resulta curioso que las dos películas tienen elementos comunes que evidencia cómo funciona este tipo de cine. Veamos.

  • Las dos forman parte de una saga (“Star Wars” en el caso de Han Solo y “Jurassik Park” en la segunda)
  • En ambas nos encontramos con una narración fantástica que está contada bajo los códigos de otros géneros, así “Han Solo” parece un western en el espacio y “Jurassik…” deviene en un film de terror en un ambiente de aventuras.
  • La historia es absolutamente inverosímil y la olvidamos a los 20 minutos. Se trata de narraciones al servicio de los efectos especiales y la acción; esa narrativa tiene una factura técnica impecable que hace que el espectador se desentienda progresivamente del argumento siendo absorbido por la aventura pura y dura.
  • Los personajes protagonistas son en ambas chico y chica simpáticos, jóvenes, alocados, absolutamente imprudentes pero tocados por un importante sentido épico de la lealtad y la amistad.
  • En las explosiones, las batallas, los ataques de los monstruos…los que mueren son los malos malísimos. Si algún personaje moralmente bueno muere siempre es un hombre (no un monstruo ni una batalla impersonal) el que acaba con él.
  • Son films de una producción multimillonaria y que vienen precedidos por campañas de marketing en ropa, diseños, juguetes, material escolar…hay tras la producción una industria poderosísima.
  • Hay en ambas un concepto claro de la diversión por la diversión. Son films entretenidos, que seducen al espectador desde las primeras escenas. El entretenimiento está garantizado; además, la supuesta gravedad de la historia queda salpicada por pequeños gags humorísticos que distienden la tensión.

Por eso estas dos películas pueden ser más que aptas para el verano. Para todas las edades garantizan una sesión agradable. Son buenas películas que en algún momento puedan darnos la sensación de que ya las hemos visto mil veces, no encontramos en ellas ideas nuevas…pero hay ritmo y calidad. Son los blokbusters del verano…tremendamente refrescantes; qué más se puede pedir’

 

JOSAN MONTULL

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Sin amor

Retrato del vacío: SIN AMOR

Loveless (Rusia 2017)

Dirección: Andrey Zvyagintsev

Guión: Andrey Zvyagintsev, Oleg Negin

Reparto: Maryana Spivak, Aleksey Rozin,

Matvey Novikov, Marina Vasilyeva, Andris Keishs, Alexey Fateev

Fotografía: Mikhail Krichman

Duración: 128 Min.

 

La última película del realizador ruso Andrey Zvyagintsev fue nominada al óscar al mejor film de habla no inglesa. Si bien no alcanzó el premio, no dejó indiferente a nadie.

Asistimos a la historia de un matrimonio en descomposición que se maltratan sicológica y verbalmente de un modo cruelísimo. Él tiene una joven amante embarazada, preocupada de agradar a su madre en todo lo que hace. Ella tiene relaciones con un hombre acomodado, que vive en un ambiente suntuoso y es padre de una hija adolescente.

En la primera parte el film va presentando la vida de esta descomposición familiar; las discusiones, los gritos, los insultos y los reproches son oídos por el único hijo de ambos que, ahogado en lágrimas, ve cómo su vida es un estorbo para sus progenitores.

Mientras los padres se sumergen en un mundo vacío y egoísta, el niño llora escondido. A los mayores sólo les interesa su propio bienestar, sus relaciones sexuales, su deporte, su adición al móvil; no cabe duda, el hijo de 12 años se ha convertido en un obstáculo para sus apetencias hedonistas. La pareja se va degradando y el niño va sumiéndose en una dolorosa y silenciosa soledad difícilmente indescriptible.

Un día el niño se va de casa y no vuelve. La pareja tiene que unir sus fuerzas para intentar encontrar a su hijo. La policía y mediadores sociales van a ayudarles pero los padres tienen necesariamente que unirse para dar con el niño, que no aparece en ninguna parte.

En esa tensa búsqueda del hijo, los padres siguen siendo incapaces de reflexionar sobre sí mismos para encontrar qué es lo que han hecho mal; el egoísmo prevalece y ambos se echan la culpa el uno al otro cada vez que la búsqueda se hace infructuosa.

Zvyagintsev hace un relato demoledor del capitalismo inhumano que ha antepuesto el placer personal a la donación y el amor. La fotografía, opresiva y angustiosa, y la frialdad de la narración hacen de la película una obra difícil e incómoda de ver. A la vez que nos angustia la pérdida del hijo, crece un terrible rencor contra una pareja tan deplorable. Pero conforme va avanzando la narración, el espectador va tomando conciencia de que parejas así están muy cerca de nosotros.

Efectivamente, hemos ido creando una sociedad que, en aras de una pretendida libertad personal, ha convertido al amor en un estorbo para el propio crecimiento. En la exaltación de ese individualismo brutal, en la búsqueda de esa falta libertad egoísta está la raíz de todos los males en donde las víctimas suelen ser lo más vulnerables, los niños.

Los personajes van deambulando por paisajes fríos y por edificios abandonados que se convierten en símbolos de vidas vacías y existencias huecas. La calidad (que no calidez) de la fotografía es arrolladora y provoca una creciente desazón.

La película no deja indiferente, hace pensar; y hace pensar porque la historia es muy cercana. Vivimos tiempos en los que la familia, la entrega, la generosidad y el amor parecen expulsados de la vida ordinaria.

Los divorcios, las separaciones, los fracasos, la ausencia de compromiso, la violencia de género, la infidelidad, la superficialidad en las relaciones…van siendo características que definen una concepción de la vida que cada día nos está impregnado y que es presentada como moderna y progresista.

El mensaje de Zvyagintsev es terrible. Da igual la procedencia social, nos puede pasar a todos; si de la propia existencia se expulsa el amor, la vida se convierte en un deambular por paisajes vacíos en los que no se encuentra nada, ni tan siquiera a uno mismo, que necesariamente deja tras de sí víctimas inocentes, incapaces de ser reconocidas.

Dura, despiadada y difícil pero necesaria. Con una fuerza visual admirable, “Sin amor” es un retrato sombrío de una sociedad moralmente agonizante.

No hay duda, no amar es el infierno.

JOSAN MONTULL

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Mi querida cofradía

Mantillas y torrijas: MI QUERIDA COFRADÍA

 

Dirección: Marta Díaz De Lope Díaz (España Año: 2018)

Reparto: Gloria Muñoz, Pepa Aniorte,

Juan Gea, Joaquín Núñez,

Manuel Morón, Rosario Pardo,

Rocío Molina y Alejandro Albarracín

Género: Comedia

Guion: Zebina Guerra y

Marta Díaz De Lope Díaz

Fotografía: Vanesa Sola

Música: Javier Rodero

 

La ópera prima de Marta Díaz tuvo una gran acogida del público en el último festival de Málaga.

Ambientada en la Semana Santa de una localidad andaluza, la película nos cuenta la historia de Carmen, una mujer con un señorío portentoso.  Desde hace más de 30 años lleva trabajando sin descanso por su querida Cofradía. En ella, Carmen lo es todo; anima, controla, corrige y se desvive. Su sueño es convertirse en hermana mayor de la misma pero el mundo machista de la tradición religiosa se lo impide por completo. Tras una votación con pocas garantías Ignacio, un vivales prepotente y nada religioso, es elegido hermano mayor. Tras una discusión pública y grabada en vídeo de los dos rivales, Carmen urde un plan para quedarse con el puesto del recién nombrado hermano mayor…pero el plan se le va de las manos y envenena en su propia casa a Ignacio. De pronto la casa de Carmen empieza a recibir visitas: su hija que a punto de separarse, una vecina obsesionada por hacer bien las torrijas, la nieta que viene a comunicarles una noticia trascendente, el alcalde (un trepa sin chispa) y un guardaespaldas muy cretino. Todos desfilan por la casa de Carmen mientras el cuerpo inerte de Ignacio va siendo trasladado de un lado a otro. Entre tanto, todo está preparado para que salga la procesión desde la Iglesia…pero ésta no puede salir hasta que no aparezca el hermano mayor.

La película rezuma alegría y una frescura admirables desde el primer momento. Los diálogo chispeantes y las situaciones rocambolescas van le dan a la obra un ritmo excelente. Sorprende muy gratamente el trabajo de las actrices, todas están estupendas; la Carmen a la que da vida Gloria Múñoz es un personaje entrañable: dura, resolutiva, piadosa y valiente.

Todo el film está construido como una gran comedia de enredo que funciona a las mil maravillas. El espectador ríe con ganas al ver las peripecias de estas mujeres envueltas en un lio monumental intentando salir airosas con una aparente calma de las situaciones más inverosímiles.

Es, por otra parte particularmente significativo, que el film reivindique el empoderamiento de las mujeres en el mundo exclusivista y masculino de algunas tradiciones religiosas. Hay una toma de conciencia feminista de esas mujeres que viven y sufren situaciones tan difíciles provocadas por la mala gestión de los hombres, que, amparados en costumbres caducas, utilizan su masculinidad para imponer su voluntad por más que ésta sea ridícula. Incluso Carmen está a punto de perpetuar estas arbitrariedades masculinas cuando tiene poder.

Y en estas idas y venidas, la Semana Santa está tratada con un respeto extraordinario. La veneración de las imágenes, la música, los trajes, la ornamentación floral, las mantillas…todo es tratado por Marta Díaz con un gran cariño. La comedia ironiza sobre el machismo tradicional pero en ningún momento lo hace con la tradición religiosa. Es particularmente significativo el momento en el que Carmen, subida a la peana de la Virgen, le dice “Si no fuera por mujeres como tú y como yo, no sé qué iba a ser de todo esto”. Es uno de los piropos marianos más hermosos vistos en la pantalla.

En fin, estamos ante una comedia excelente, irónica, amable y fresca. Ver a estas mujeres tan auténticas saliendo de todos los apuros derrochando ingenio es una auténtica gozada.

Y todo esto sin dejar de hacer torrijas.

 

JOSAN MONTULL

 

 

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Campeones

¿Quién enseña a quién?: CAMPEONES

Título original: Campeones. España 2018
Género: Drama, comedia
Director: Javier Fesser
Reparto: Javier Gutierrez,

Daniel Freire, Luisa Gavasa,

Itziar Castro, Juan Margallo,

Athenea Mata, Roberto Chinchilla,

Alberto Nieto Ferrández,

Gloria Ramos, Jesús Vidal
Guión: David Marqués y Javier Fesser
Producción: Gabriel Arias-Salgado,

Álvaro Longoria y Luis Manso
Música: Rafael Arnau
Fotografía: Chechu Graf
Montaje: Javier Fesser
Dirección artística: Javier Fernández
Vestuario: Ana Martínez Fesser
Productoras: Morena Films,

Movistar Plus, RTVE y Películas Pendleton

 

El quinto largometraje de Javier Fesser se desvía del tratamiento surrealista de sus trabajos anteriores para abordar un tema esencialmente humano: la acogida de las personas con una discapacidad intelectual.

Marco Montes es el segundo entrenador de un importante equipo de baloncesto. Su vida anda revuelta; disgustado consigo mismo, vive temporalmente con su posesiva madre, alejado de su esposa -que desea tener un hijo, idea que a él le aterra- , es expulsado del equipo que entrena por conducta violenta y bebe en exceso. Una noche su coche -cuando él lleva unos cuantos tragos de más- se estrella contra un automóvil de la policía. Un juicio rápido le condena a trabajos sociales; tendrá que trabajar durante tres meses como entrenador de baloncesto en un humilde centro de discapacitados mentales.

El argumento podría hacer pensar en un drama lacrimógeno, previsible, moralista y edulcorado pero Fesser opta por la comedia y en un “más difícil todavía” y, tras un costoso casting, el director ha contado con diez actores debutantes que son realmente personas con discapacidad intelectual. Los actores se interpretan a sí mismos y, lejos de reírse de ellos, el espectador ríe –y mucho- con ellos. Dotados de un desparpajo impresionante, los diez noveles actores están estupendos. Su inocencia, su falta de filtros y su ternura enamoran al espectador desde un primer momento.

El primer encuentro de Marco con el equipo es realmente extraordinario. Un inspiradísimo Javier Gutiérrez se enfrenta por primera vez con una tarea imposible, coordinador a un colectivo de personas que aparentemente no se controlan a sí mismas. Pero la relación va siendo cada vez más próxima. Cada uno de ellos, incluyendo el propio entrenador, tienen que enfrentarse consigo mismos para ir avanzando.

Mientras los diez jugadores van haciendo un equipo, Marco va empezando a reconstruir su vida; él sabe mucho de baloncesto pero “Los amigos” (así se llama el equipo) saben mucho de superación personal.

Es precisamente la confianza en el otro, por más desajustado que aparentemente esté, lo que posibilita la transformación de las personas. Creer en el otro, descubrirle como ser humano, dejar que entre en tu vida…todo eso facilita la redención de cada uno.

Cuando además a la otra persona se la ama, el cambio es más rápido. Sólo nos queremos si amamos a los demás…es el amor a los demás y la donación generosa lo que hace que podamos conocernos más a nosotros mismos.

Incluso el espectador religioso puede plantearse la pregunta sobre ¿qué es ser imagen de Dios? Si el creyente descubre que el ser humano es imagen de Dios, hay que intuir que Juanma, Collantes, la mosca cojonera, Paquito, y todo el equipo tiene algo de divino y trascendente.

Estas profundas intuiciones no hacen de “Campeones” una película aburrida; todo lo contrario. Estamos ante un film fresco, divertido, con un ritmo vertiginoso, muy bien montado y con un mensaje absolutamente humano.

Es justo subrayar el trabajo de Javier Gutiérrez; es absolutamente extraordinario. Nos hace reír, nos hace pensar, nos emociona. Gutiérrez es capaz de interpretar los personajes más diversos, angelicales o canallescos, si encasillarse nunca en ningún rol. Este Marco Montes, canalla, faltón e inseguro, pero necesitado de aceptarse a sí mismo y de perder los miedos, es un trabajo magnífico de este actor que parece imprescindible en el actual cine español.

Fesser consigue llevar la historia hasta un clímax en el que no cae en lo facilón. Durante las dos horas de duración el director ha caminado por el filo de la navaja pudiendo ser vulgar trabajando con actores discapacitados; lejos de eso, la película es un conmovedor canto al respeto, a la acogida y a la dignidad de cada ser humano en el que el espectador es invitado a preguntarse quién es más discapacitado, las personas con limitaciones psíquicas o las que tienen limitaciones morales.

Y todo esto entre risas continuadas. ¿Qué más se puede pedir?

Josan Montull