Publicado en Críticas de cine

Amor

En la salud y en la enfermedad: AMOR

Título original: Amour.

Dirección y guion: Michael Haneke.

Países: Francia, Austria y Alemania.

Año: 2012. Duración: 127 min.

Género: Drama.

Interpretación: Jean-Louis Trintignant (Georges),

Emmanuelle Riva (Anne), Isabelle Huppert (Eva).

Producción: Margaret Menegoz, Stefan Arnd,

Veit Heiduschka y Michael Katz.

Fotografía: Darius Khondji.

Una de las características típicas de la filmografía del director austriaco Michael Haneke es la capacidad turbadora que imprime a sus películas. Cualquier obra de Haneke produce angustia, claustrofobia y una situación incómoda motivada por la narración fría y seca de temas inquietantes que va estremeciendo poco a poco al espectador.

Tal ocurría con “Funny Games”, en la que se contaba los juegos sádicos de dos adolescentes en una casa, o en “La cinta blanca” en la que diseccionaba el fanatismo religioso que lleva a cimentar actitudes racistas, o en el voyerismo de “Caché”, o en la autodestrucción de “La pianista”.

Hanneke vuelve con “Amor” a hacer un film de muy pocos personajes que consigue sorprender pero también conmover al espectador.

Georges y Anne son dos profesores de música clásica jubilados. Ambos poseen una gran cultura y viven cómodamente su vejez entregados en común al disfrute de la música y a la entrega mutua. Su hija también se dedica a la música y vive fuera de Francia con su familia. Un día, Anne sufre un infarto. Tiene que ser operada y la operación sale mal. Al volver del hospital, un lado de su cuerpo está paralizado. El amor que ha unido a la pareja durante tantos años se verá puesto a prueba.

Desde ese momento la película recorre con calma la vida de la pareja de enamorados que, paso a paso, van deslizándose hacia el final. El amor aparece entonces más puro que nunca. La entrega, el sacrificio, la paciencia, la ternura, la humillación van haciendo acto de presencia mientras Anne se va apagando y Georges da lo mejor de sí mismo para acompañar y mitigar su dolor.

Si el cine de Haneke, como antes decía, tiene una gran capacidad turbadora, en “Amor” hay una comunión con el público absoluta. Y es que los personajes del film son de un realismo abrumador. A todos nos ha tocado o nos va a tocar abordar el tema del deterioro físico y mental que conlleva la vejez. Probablemente nos tocará acompañar la ancianidad de los seres queridos. Haneke, que siempre en sus películas obliga al espectador a mirar donde no quiere mirar, muestra esta vez una realidad totalmente próxima pero con frecuencia oculta. Cambiar los pañales, acostar a la esposa inválida, dar de comer con paciencia, acariciar a la persona en apariencia insensible, bañar a un enfermo… se convierten en escenas que hay que contemplar con calma porque retratan la grandeza moral que se puede vivir en medio del desvalimiento.

A nuestros adolescentes, por ejemplo, tan acostumbrados a ver violencia y a jugar a la misma a través de juegos electrónicos, se les hurta la visión del deterioro, la mirada a la vejez y la reflexión sobre la fragilidad. Hay socialmente un empeño tenaz en hacer un elogio de la permanente juventud y cubrir con un velo la vejez.

Por eso el film es tan incómodo como tierno, tan duro como emocionante, porque en las figuras del matrimonio, de la hija, delos vecinos, de las enfermeras y de los pocos personajes que aparecen todos nos sentimos reflejados e interrogados.

Haneke rueda con su estilo frío y contenido, con cámaras fijas que exploran el apartamento (escenario exclusivo del film) y las almas de los protagonistas. La ausencia de música (habitual en su cine) aporta aquí un subrayado en el drama Nada de esto sería posible sin la actuación extraordinaria de Jean-Louis Trintignant (Georges), Emmanuelle Riva (Anne). Los dos están absolutamente magistrales y creíbles. Su actuación es inolvidable.

El final, duro y seco, nos crea mil interrogantes. Podemos discrepar del mismo, yo lo hago. El director no emite un juicio, simplemente muestra a una pareja que se aman hasta el extremo. Haneke vuelve a provocar. Al espectador le tocará juzgar el desenlace de esta obra extraordinaria.

JOSAN MONTULL

Anuncios

Autor:

salesiano, cura, cinéfilo, me gusta remar a contracorriente y apostar a perder

Deja tu comentario y te responderé en cuanto pueda

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s