La sociedad de la nieve

LA SOCIEDAD DE LA NIEVE: Dar la vida por los amigos

España. USA. 2023.

Dirección: Juan Antonio Bayona

Guión: J.A. Bayona. Bernat Vilaplana.

Música: Michael Giacchino.

Fotografía: Pedro Luque.

Reparto: Enzo Vogrincic, Matías Recalt, Agustín Pardella…

En 1972, el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, fletado para llevar a un equipo de rugby a Chile, se estrelló en un glaciar en el corazón de los Andes. Sólo 29 de sus 45 pasajeros sobrevivieron al accidente. Atrapados en uno de los entornos más inaccesibles y hostiles del planeta, se vieron obligados a recurrir a medidas extremas para mantenerse con vida.

El terrible suceso había sido llevado ya con anterioridad a la pantalla con desigual acierto. Esta vez el español J.A. Bayona, especialista en tratar temas vitales con mucha profundidad, nos ha ofrecido un film tan duro como fascinante, tan apasionante como hermoso.

La película empieza con las risas, las bromas y la exhibición deportiva de unos jóvenes cargados de vida que, días después estarán agonizando. La voz en off no cuenta lo que ocurrió, sino que invita al espectador a hacerse preguntas sobre el sentido de la propia existencia en la actualidad.  Bayona no hace una película meramente histórica en la que recrea un hecho acontecido hace décadas, ni mucho menos ofrece un film de aventuras sin más; el director propone al espectador un actual viaje espiritual para reflexionar sobre fina línea entre la vida y la muerte, la fragilidad, la salud, la supervivencia, la amistad, la familia, el sentido de la vida, las decisiones morales y la fe en Dios.

Las escenas más escabrosas están tratadas con una delicadeza encomiable, se prescinde de lo macabro y se sugieren, sin mostrarlos, los aspectos más terribles del drama.

Estamos ante una película muy física. El director nos mete dentro de la historia, nos introduce en el fuselaje del avión siniestrado y nos hace compartir la angustia de los protagonistas que tendrán que compartir espacio con los cadáveres de familiares y amigos mientras reflexionan en voz alta, rezan y se animan los unos a los otros incluso citando pasajes del evangelio.

Técnicamente impecable. La fotografía y el montaje atrapan al espectador en ese inmenso ataúd que es el avión y el paisaje abierto y grandioso.

Hacia el final de nuevo voz en off es profundamente significativa e invita a que, en este mundo superficial, materialista y vacío, sigamos haciendo un viaje interior para descubrirnos día a día. Esa voz en off nos da a conocer que vivos y muertos comparten la historia.

Estamos ante una obra gigantesca, mística, sobrecogedora; una película que enseña que la vida sólo tiene sentido cuando se da.

Magistral.

Josan Montull

Los asesinos de la luna

Petróleo sangriento: LOS ASESINOS DE LA LUNA

Dirección: Martin Scorsese (USA 2023)

Guion: Eric Roth, Martin Scorsese.

Música: Robbie Robertson

Fotografía: Rodrigo Prieto

Intérpretes: Leonardo di Caprio, Robert de Niro, Lily Gladstone, Jesse Plemons

Tras “El irlandés”, el regreso del maestro Scorsese a la gran pantalla ha sido colosal. “Los asesinos de la luna” es una gran película, no sólo por su extenso metraje y su gran producción sino por tratarse de una obra magistral que, nos mantiene en la butaca sin pestañear a lo largo de esos 206 minutos que nos subyugan desde el inicio.

A principios del siglo XX, el petróleo le dio una gran fortuna a la nación india Osage, que se convirtió en uno de los pueblos más ricos del mundo de la noche a la mañana. La riqueza de estos nativos americanos atrajo inmediatamente a intrusos blancos que manipularon, extorsionaron y robaron impúdicamente a los Osage con la apariencia de ser sus grandes mecenas protectores. Cuando la codicia de los blancos descubre que el asesinato selectivo de los indios proporciona pingues ingresos, comienzan los crímenes, macabros y brutales. William Hale (excelente Robert de Niro) maneja los hilos de la violencia bajo una apariencia de bondad que subyuga a todos cuantos a él se acercan.

Los asesinos invocan permanentemente el nombre de Dios para abrogarse una superioridad moral y racial que justifica su desmedida ambición.

La banda sonora es excepcional, como lo es la interpretación de los protagonistas. Su ritmo, montaje y cadencia le proporciona al espectador una experiencia cinematográfica formidable.

Una obra profunda, torrencial, sórdida, ética, seria, que invita a reflexionar sobre la ambigua condición humana y las trágicas consecuencias del culto al dinero.

La que probablemente sea la mejor película del año es un film grandioso que invita a la reflexión sobre los genocidios de los pueblos humildes tocados por tener en su suelo riquezas de las que nunca disfrutarán. Una certera descripción del colonialismo. Una película imprescindible.

JOSAN MONTULL

Sound of freedom (Sonido de libertad)

Sound of freedom: poniendo a un niño en medio de ellos….

Dirección: Alejandro Monterde (USA 2023)

Guión: Rod Barr, Alejandro Monteverde

Música: Javier Navarrete

Fotografía: Gorka Gómez Andreu

Reparto: Jim Caviezel, Mira Sorvino, Eduardo Verástegui, Gustavo Sánchez, Scott Haze.

Avalada por el éxito y la polémica, ha llegado a nuestras pantallas SOUND OF FREEDOM, una historia que narra la hazaña real de Tim Ballard, ex Agente de Seguridad Nacional de Estados Unidos que dejó su trabajo para dedicar su vida, sumergiéndose en el submundo del tráfico de niños a lo largo de Latinoamérica, a intentar salvar las vidas de cientos de niños.

El film comienza con un zoom de aproximación en una ciudad hondureña y llega hasta la habitación de una niña –Rocío- que está cantando. Pronto se nos presenta a su familia, a su padre y a su hermano. A los pocos minutos de proyección asistimos a la desesperación del padre al constatar que sus dos hijos han desaparecido víctimas de un secuestro.

Aparece entonces la figura de Tim Ballard, Timoteo, experto policía que se dedica a detener pedófilos. Son más de 200 detenciones las que ha llevado a cabo, sin embargo, no ha conseguido devolver ningún niño secuestrado. Cuando, finalmente, encuentra a un niño raptado (el hermano de Rocío) y lo devuelve a casa, Tim se compromete a buscar a su hermana y devolverla junto a los suyos. Este compromiso le transforma la vida por completo. Animado por su esposa, empieza una aventura frenética en la que el ya ex agente desciende a los infiernos de la pederastia para dar con el paradero de la cría.

En esta búsqueda angustiosa, la película va mostrándonos con gran delicadeza esos mundos diabólicos donde los niños son explotados y condenados a la esclavitud.

Asiste el espectador, atónito, a una historia terrible que es real y prácticamente ocultada ante la opinión pública.

Por otra parte, somos testigos de la transformación de Tim que, movido por su fe cristiana, lucha con todas sus fuerzas para sacar del horror a tantos niños. Los amigos que se acercan a ayudar a Tim, van comprometiéndose poco a poco en esa misión humanitaria tan arriesgada.

Cuando una niña rescatada se dirige a Tim diciéndole “Gracias por salvarme”, éste le contesta “No, tú me has salvado”. Ésta es la clave del film, no podemos mirar para otro lado, no podemos ser indiferentes al dolor cercano porque eso nos condena a nosotros mismos. Sólo podemos salvarnos nosotros si salvamos a otros.

Jim Caviezel encarna al héroe real de la historia. Al final de los rótulos de crédito, reaparece Caviezel en la pantalla y dice al espectador:

La trata de niños es un problema real. Hay millones de niños en el mundo que están siendo vendidos y abusados. Podemos hacer algo para ayudar. Podemos donar a organizaciones que trabajan para combatir la trata de niños. Podemos educarnos sobre el tema. Y podemos hablar con nuestros amigos y familiares sobre la importancia de proteger a los niños”.

Ésta es la época de la historia en la que existe un mayor número de esclavos; más, incluso, que cuando esta abyecta actividad era legal.

Con una factura técnica estupenda y una narración sobrecogedora, “Sound of freedom” es una buena película que hay que ver, desprovistos de cualquier maniqueísmo ideológico. Es una llamada a construir una sociedad en la que haya más amor, en la que podamos aguzar el oído para escuchar el “sonido de la libertad”.

JOSAN MONTULL

Campeonex

Menudo equipo: CAMPEONEX

Director: Javier Fesser (España 2023)

Guión: Javier Fesser, Athenea Mata; David Marqués.

Reparto: Elisa Hipólito, Sergio Olmo, Brianeitor, Juan Margallo, Jesús Vidal, Gloria Ramos, Fran Fuentes, José Lago, José de Luna, Alberto Nieto, Stefan López, Sergio Olmos.

Música: Rafael Arnau

Cinco años después de la exitosa hazaña cinematográfica de “Campeones”, Javier Fesser recupera el excelente reparto de actores que forman el equipo de “Los amigos” para lanzarse a una nueva aventura.

Nuestro equipo de «campeones» abandona el baloncesto para adentrarse por error en el fascinante mundo del atletismo de la mano de una entrenadora novata. Entre las duras exigencias de la nueva disciplina y la sorprendente capacidad de la entrenadora para atraer todo tipo de desgracias y calamidades, todo acabará saliendo del revés.

En esta ocasión Fesser prescinde del carismático Javier Gutiérrez y pone como entrenadora a una joven inexperta, rechazada y gafe, pero llena de ilusión (estupenda Elisa Hipólito).

El equipo de “Los amigos” incorpora a dos fichajes nuevos. El más sobresaliente es Brian Albacete, más conocido como Brianeitor, un joven youtuber almeriense de 21 años que padece una atrofia muscular degenerativa con espina bífida.

La acogida de Brianeitor en el grupo revoluciona el equipo que, lejos de verse mermado en fuerzas, gana en inteligencia e ingenio.

Las peripecias están servidas. Los gags son excelentes (sensacional Jesús Vidal lanzando la jabalina en su casa), los diálogos son chispeantes y muy cómicos. La película, que empieza con un ritmo un poco lento, va acelerándose y ganando en intensidad y agilidad a los 15 minutos.

Con momentos muy divertidos y emocionantes, esta secuela es más que digna. Estos CampeoneX nos dan muchas lecciones: la necesidad de la acogida permanente, la urgencia de la confianza en las personas, la apertura permanente al perdón… y es que la discapacidad no imposibilita, estamos necesitados de amistad y de ayuda, podemos aprender de todos…

Hay en la película un elogio de la bondad permanente. Los policías, educadores, árbitros, los familiares, los voluntarios… tienen buen corazón; incluso los prepotentes, incapaces de amar, merecen ser perdonados para experimentar la redención (maravillosa la entrada a la meta de los campeones de la carrera).

Estos atletas ilusionados nos dan a conocer que en la competición de la vida la mejor medalla es la amistad.

Simpática y humana, graciosa y tierna, el film conjuga la carcajada con la emoción. De nuevo, “Los amigos” nos roban el corazón con una estupenda película.

JOSAN MONTULL