Buffalo Kids

BUFFALO KIDS: “Vas a encontrar una familia”

Dirección: Juan Jesús García Galocha, Pedro Solís García (España 2024)

Guion: Jordi Gasull, Javier Barreira. 

Cuento: Pedro Solís García

Música. Fernando Velázquez

En 2013 el cortometraje “Cuerdas” cosechó numerosos premios. En tan sólo 10 minutos de duración, su director, Pedro Solís, contaba la historia de una niña, María, que se hace muy amiga de un niño, Nico, con parálisis cerebral. La película era un canto a la amistad y a la inclusión. El film, además, estaba inspirado en Nico, hijo del director, aquejado de parálisis cerebral, y en su hija Alejandra.

Años más tarde Pedro Solís, junto a Juan Jesús García Galocha (director de la simpatiquísima “Momias”) unen su esfuerzo y su talento para regalarnos una espléndida película de animación: “Buffalo Kids”.

Tom y Mary, dos hermanos huérfanos, desembarcan en Nueva York a finales del siglo XIX. Para reunirse con su tío, se aventuran como polizones en un tren por el Salvaje Oeste donde conocerán a Nick, un nuevo y extraordinario amigo que cambiará sus vidas para siempre. Juntos se embarcarán en un peligroso viaje, enfrentándose a malvados villanos, haciendo inesperados amigos y viviendo situaciones únicas mientras van buscando un hogar.

Los personajes de “Cuerdas” vuelven a protagonizar la historia. Mary y Nick son los nombres americanizados de los niños del cortometraje.

La película va recorriendo, desde un punto de vista humano y fraterno, los mitos del viejo Oeste. No falta el tren, los indios, el ejército, los bandidos, la mina, los grandes paisajes, los búfalos en las praderas…Hay homenajes a grandes películas; “Indiana Jones y el Templo maldito”, “Titanic”, “Taxi driver”, “La diligencia” … que los cinéfilos podrán apreciar.

A excepción de los bandidos, en la historia todo son personas que suman. Las diferencias, lejos de distanciar a los personajes, los unen y son una fuente de riqueza: cheyennes y soldados, blancos y negros, niños y adultos…todos trabajan juntos. Como paradigma de la inclusión, está el personaje de Nick, el niño con parálisis cerebral, que, no sólo es acogido por los amigos, sino que es tratado como uno más, con la misma dignidad de todos. Nick no será un espectador pasivo de la aventura, sino que, desde su discapacidad, aportará unas ayudas extraordinarias para conseguir un hogar. La unión de los diferentes será lo que posibilite el éxito en la vida.

En el grupo hay también un animalillo cercano y familiar, un simpático perro abandonado que se une al grupo y que colaborará en que los niños encuentren a sus familias.

El ritmo es preciso. Los directores combinan la acción, con el humor, la ternura, la emoción y hasta con algún que otro susto. El interés del espectador no decae en ningún momento.

El grafismo es excelente; los rostros tienen una expresividad maravillosa. Destaca sobre todo el rostro de Nick. No era fácil dotar de expresividad a una persona con parálisis cerebral.  Para crear a Nick, utilizaron muchas fotos de Nico. Su padre afirmó que “Siento que la película le ha dado a mi hijo tres años más de vida”. Y es que Nico falleció cuando empezaba a trabajarse el proyecto de “Buffalo kids”.

Su padre difundió entonces este emotivo mensaje en las redes sociales:


«Perdóname por haberme enfadado algunas veces por lo que el destino me trajo, porque el destino no se pudo portar mejor conmigo. Descansa mi vida, se acabaron las operaciones, las terapias, los dolores…. si los besos hubiesen curado, habrías sido el niño más sano del mundo. La suerte es una ramera que te dio malas cartas, pero te agarraste a la vida con todas tus fuerzas, con esos ojos que hablaban y esa sonrisa que partía el alma de amor.

Siento que no hayas tenido el mejor padre del mundo, pero a cambio si has tenido la mejor madre y hermana.

Adiós, mi Nico.

Adiós, mi vida».

“Buffalo kids” es una película para ver en familia, con amigos, con educadores, con gente de buen corazón. Es un canto a la amistad, a la familia, a la inclusión, al mestizaje, al amor a la naturaleza, a la diversidad. Es, una auténtica historia de superhéroes, bien distintos a los de Marvel. Aquellos vuelan, tienen una fuerza brutal y destruyen… estos aman, creen, se ayudan y construyen. Los de Marvel son inhumanos, fruto de una pesadilla; los superhéroes de “Buffalo kids” son simplemente humanos, soñadores que nos ayudan a soñar.

JOSAN MONTULL

SOLO ANTE EL PELIGRO

Me gusta el cine. Admiro (y me gusta) el western. Es como el género de los géneros. En el Oeste está todo: personajes hondos, paisajes abiertos y sugerentes, historias de seres humanos que se afanan por vivir, héroes, villanos, pistoleros, amor, odio, gente corrupta, hombres luchadores y aventureros, indios amenazantes, enterradores borrachos, peleas, whisky, románticas chicas de salón y adolescentes que, con los ojos abiertos de par, en para se afanan por escudriñar una vida que se presagia difícil. Es el Oeste, es la vida. Y en medio de ese ambiente sugerente y abierto, de vez en cuando se oscurece la pantalla y aparecen los matones, los asesinos a sueldo que se ríen de la vida de los demás y son incapaces de sentir nada cuando aprietan el gatillo. Ahí es nada cuando aparecen estos tipos en “Raíces profundas”, por ejemplo. Desde que salen en la pantalla, sientes ganas de hacerlos desaparecer del celuloide y de mandarlos a la porra de un buen guantazo.

Una de las películas del Oeste que más me han impresionado ha sido “Solo ante el peligro”. Con una soberbia fotografía en blanco y negro, Gary Cooper ilumina cada escena en un universo sombrío y terrible. La historia nos habla de un sheriff que es dejado totalmente solo por todos los ciudadanos cuando el bandido al que apresó en otra ocasión, uno de esos tipos duros matones, queda en libertad y piensa volver al pueblo para vengarse. Llega el miserable en cuestión de funesta catadura. La primera reacción del protagonista es huir. Su esposa es guapa y tierna, su trabajo es bueno y con porvenir. Por otra parte, es un hombre de paz. ¿Por qué, entonces, ha de dar la cara y jugarse la vida? Pero su deber sigue siendo enfrentarse a él.

Cuando pide ayuda a sus amigos, estos le dan la espalda; las autoridades no quieren saber nada de él; el pueblo, atenazado por el miedo, se parapeta tras los cristales de sus casas. Solo le queda su esposa. Y esta le dice que no, que no vale la pena defender la justicia cuando se tienen las de perder, que hay que pensar en el futuro y largarse de aquel pueblo cuanto antes, que una cosa es ser héroe y otra ser un tonto. Y que adiós muy buenas. El sheriff, irradiando más luz que nunca, la mira y le dice: «Si huimos ahora tendremos que estar huyendo toda la vida». Y allí la música sube de volumen, el sheriff se levanta y, serenamente sale a la calle a dar la cara y a luchar para defender a unos ciudadanos cobardes a los que, a pesar de todo, debía proteger.

Para los cristianos la prudencia que lleva al inmovilismo es un peligro permanente. Es complicada la historia que nos toca vivir con sus mil problemas, hambres, guerras, enfermedades, divisiones políticas, culto al dinero y a la banalidad… A veces sentimos la tentación de atrincherarnos en nuestra vida, en nuestras costumbres, en nuestras tradiciones y nuestros ritos; no queremos jugarnos nada por nadie; total -pensamos-nada cambiará.

Nuestros jóvenes tienen hoy un difícil futuro. En este mundo sombrío y gris necesitamos levantarnos, creer en nosotros, salir a la calle y dar la cara. Necesitamos inventar, confiar, cambiar, recomenzar una y mil veces con la certeza de que huir de la realidad es, en el fondo, huir de nosotros mismos, dando la razón a la cobardía más mediocre.

En nuestro corazón siempre hay un oeste salvaje y libre que nos invita a la generosidad aventurera. Recuerda las palabras del sheriff: «Si huimos ahora, tendremos que estar huyendo toda la vida».

JOSAN MONTULL

MONITORES, MONITORAS, PROFETAS

Tengo la gran suerte que, desde hace muchos años, vivo varias semanas de verano entre chavales y jóvenes. Colonias, Campamentos, Encuentros, Convivencias siguen llenando, a pesar del peso de la edad, mucho de mi tiempo estival… En mi caso, todas esas movidas veraniegas las he experimentado en ambientes de Iglesia.

Antaño, a excepción de los Campamentos que el gobierno franquista organizaba exaltando unos valores patrióticos, era la Iglesia la única institución que hacía Colonias y Campamentos. También los scouts (muchos de ellos, católicos,) animaban unos campamentos en los que la supervivencia y la fusión con el paisaje eran signos de identidad.

Y así, en las Colonias no faltaba de nada: veladas, grandes juegos, baños en el río, excursiones, tiendas de campaña, partidos, disfraces y maquillajes, juegos de noche… todo ocurría en las Colonias: la magia, el misterio, la fascinación de la aventura, los apaches, los cantos, el baile, la apertura a la Trascendencia, el amor a la Naturaleza, la fiesta…A nadie se le daba nada hecho: había que poner la mesas, fregar los platos, limpiar todo, barrer, cuidar los detalles…las Colonias eran una extraordinaria experiencia de familia, una posibilidad de dar lo mejor de uno mismo, un estallido de libertad.

Hoy los tiempos han cambiado, los chavales tienen muchas posibilidades. Hay campamentos de fútbol, de equitación, de idiomas, de música…Los niños y niñas, por otra parte, están rodeados de impulsos electrónicos que les sumergen en las redes digitales con fascinación a veces peligrosa.

Pero hoy, para estas criaturas de la nueva generación tecnológica, siguen las Colonias, Campamentos y aventuras estivales al aire libre. Las exigencias legales son cada vez más complejas, minuciosas y cambiantes…pero hoy, como antaño, la clave del éxito de estas experiencias educativas no radica en los muchos medios sino en la calidad humana de los monitores y monitoras. Es ahí donde hay que descubrirse. En nuestras parroquias, Centros Juveniles y diversos ambientes hay legiones de jóvenes que, desde la gratuidad y un voluntariado total, entregan su tiempo, desde el cariño, a los chavales para seguir haciendo de estas experiencias unos instrumentos educativos maravillosos.

Si hoy, como ayer, las Colonias y Campamentos siguen funcionando, es por la generosidad de los monitores y monitoras que dan la vida por los más pequeños.

Sólo puede educar quien hace de su vida un testimonio, quien ama, quien comparte y enseña la generosidad con su ejemplo.

Demos gracias a Dios por todos estos jóvenes que, verano tras verano, nos reconcilian con la vida y que son para la Iglesia profetas de libertad que aportan un aire fresco que nos rejuvenece a todos.

JOSAN MONTULL

LA CEREMONIA DE LA CONFUSIÓN ECLESIAL

Se dice que la ceremonia de la confusión es un proceso orquestado, calculado e intencionado, de sembrar ideas falsas, antagonismos artificiales y divisiones espurias y estériles para crear así una situación de caos y sacar provecho del mismo. 

Para idear una ceremonia de la confusión no es preciso decir mentiras, basta con seleccionar maliciosamente algunas verdades y ocultar otras.

Algo de esto puede estarnos ocurriendo con las recientes noticias de Iglesia. Tres están siendo las que más acaparan los medios de comunicación.

  1. Primera: Un grupo de curas jóvenes tradicionalistas utilizan las redes sociales a través de una tertulia titulada “La sacristía de la Vendeé” para desacreditar la renovación de la Iglesia que abandera el papa Francisco, llegan incluso a rezar por la muerte del papa entre chanzas y bromas.
  2. Segunda: Colectivos de cristianos muy conservadores se reúnen ante la sede del PSOE para rezar el rosario “por España y en defensa de la fe católica en todo el mundo”, con la certeza de que el Gobierno de España es injusto con la fe y la vida y haciendo del rezo del rosario una manifestación política.
  3. Tercera: Un grupo de 15 monjas clarisas de los conventos de Belorado (Burgos) y Orduña (Bizkaia) han decidido abandonar la Iglesia Católica y pasarse a la tutela de la orden Pía Unión Sancti Pauli Apostoli, liderada por el “obispo” excomulgado Pablo de Rojas.

Lo cierto es que las imágenes de estas informaciones están entre el terror y la chanza. Los curas de “La sacristía…” tienen un aire fantasmagórico que en nada llama a la misericordia; los grupos piadosos que rezan el rosario en la calle dan un espectáculo surrealista y anacrónico; el supuesto obispo y el supuesto cura de Belorado parecen sacados de una película de terror o de un esperpento de Fellini o Berlanga… ¡santo Dios… qué imagen!

Es cierto, todo eso ocurre en la Iglesia, nos sonroja, pero es real. Claro que hay muchas historias, también reales, que vive la comunidad cristiana y de las que se habla bastante menos. A mí me gustaría que salieran a la luz otras noticias de la Iglesia: los miles de voluntarios cristianos que siembran amor y alegría por doquier, la tarea social de Caritas, Manos Unidas y otras muchas ONGs. Me gustaría que se hablara de la labor de la Iglesia en Gaza, en Ukrania, en Siria y en otros países destrozados por la guerra. Deseo que fueran noticia los Campamentos, Colonias, Acampadas, Travesías y un sinfín de Actividades lúdicas que se van a hacer este verano en tantos Ambientes de Iglesia. Quisiera que fuera noticia la presencia cristiana en los campos de refugiados, las misiones en países paupérrimos, o en los ambientes degradados de nuestro primer Mundo. Me gustaría que se hablara de los centros de acogida de menas que tiene la Iglesia en nuestro país, de la labor de los cristianos con los inmigrantes ilegales, los toxicómanos, las prostitutas o los chavales en exclusión, por ejemplo. También me hubiera gustado que fuera noticia la vida entregada de cada uno de los 20 misioneros asesinados a lo largo de 2023.

Entiendo que los casos de los visionarios curas de Toledo, de los que acuden a rezarle a la Virgen delante de la sede de un partido político, o el del esperpéntico número de las monjas de Belorado y Orduña se conviertan en noticia, pero no nos engañemos, la Iglesia es tan grande y materna que entrega la vida en miles de casos hermosos e impactantes que no salen en los medios.

Las otras informaciones no deben sumirnos en una ceremonia de la confusión. Aunque lo cierto es que, más que de confusión, son noticias más propias de un Carnaval.

JOSAN MONTULL