INFLUENCER LORENZO

Hoy se habla mucho de los “influencers”. Son personas que, a través de las redes sociales, influyen en los comportamientos, opciones, decisiones, opiniones y maneras de vivir de mucha gente, especialmente joven.

Hay influencers que nos cuentan cómo se levantan, que desayunan, qué hoteles les gustan…y otros temas que importan más bien poco.

Tendrán influencia, sí, pero la gran mayoría son defensores de la banalidad, abanderados de la estulticia y propagandistas del vacío. Lástima que tantos jóvenes experimenten ante ellos tanta fascinación.

Para influencer joven fascinante me quedo con el oscense San Lorenzo, un tipo sensacional. Vivió en el siglo III, cuando el Imperialismo romano se extendía por el mundo y sembraba la guerra y la sumisión de muchos pueblos. A Roma les interesaban los jóvenes callados, que bajaran la cabeza y que fueran más aficionados al circo que a la búsqueda de la justicia.

Lorenzo y su amigo, el también oscense Vicente, desafiaban las costumbres romanas y atendían a los enfermos; transgredían la ley hablando de Jesús de Nazaret y de la libertad que él había traído al Mundo. Lorenzo fue a Roma y se puso al servicio de la Iglesia ayudando al papa Sixto. Como hacía en Huesca, Lorenzo prodigó el servicio a los enfermos, pobres, mutilados, leprosos y excluidos. Cuando arreció la persecución romana contra los cristianos y el papa Sixto fue decapitado, Lorenzo vendió todos los objetos litúrgicos valiosos y repartió el dinero entre los pobres. Ante tamaño desacato, fue martirizado, asado en una parrilla.

Tengo la sensación de que hoy los jóvenes pueden encontrar en San Lorenzo a un influencer de verdad, de los que tocan el corazón e invitan a la alegría, la coherencia y la justicia.

Cuando este Mundo nuestro se pone de rodillas ante el dinero, cuando la división y el insulto se convierten en el estilo político, cuando la educación se torna arma arrojadiza y los adinerados hacen propaganda de la nada, urgen referentes para los jóvenes que, como san Lorenzo, influyan con su vida, dando un corte de mangas a tanta necedad y anunciando que la auténtica felicidad sólo se encuentra dando la vida desde el amor.

Influencer san Lorenzo, ruega por los jóvenes, 

Influencer san Lorenzo ruega por nosotros. 

JOSAN MONTULL

EL GIRO… ¿CATÓLICO?

El reciente Informe sobre la Juventud que la Fundación santa María redacta cada cinco años nos ha dado un dato sorprendente: la fe, lejos de desaparecer, está volviendo a surgir en una generación joven, en contra del ninguneo que hasta ahora aparecía en los ámbitos juveniles.

Se habla, quizás demasiado pronto, del giro católico, de una vuelva a la dimensión espiritual en gran parte de nuestra juventud. Desde 2005 la caída de las opciones religiosas de los jóvenes ha sido vertiginosa. Parece que este proceso, no sólo se ha detenido, sino que está revirtiendo. El 38,4 % de los jóvenes considera la religión “bastante o muy importante” en su vida, (el dato más alto de toda la serie histórica de estudios de la Fundación SM). Por otra parte, el porcentaje de jóvenes que se declara católico -practicantes y no practicantes- ha pasado del 31,6 % en 2020 al 45 % en 2025.

Algo está pasando, no hay duda. No hay que lanzar las campanas al vuelo ni menospreciar este fenómeno… hay que tomarlo en serio. Qué duda cabe que esta sociedad nuestra, arrodillada ante la tecnología y el dinero, deja unos vacíos existenciales tremendos en muchos jóvenes que, hiperconectados, se sienten profundamente solos. En medio de tantos estímulos digitales, faltan elementos que ayuden a descubrir el sentido de la vida.

Llaman la atención algunos acontecimientos mediáticos recientes: el éxito imparable de la música del grupo Hakuna, el inicio de los conciertos de Bruno Mars en el que se le ve rezando ante el Santísimo, Beyoncé, que también reúne a sus músicos para rezar antes de salir al escenario, la sensibilidad espiritual de LUX, el último y bellísimo disco de Rosalía, el triunfo de la serie ”The chosen”, la expectación del nuevo film de Mel Gibson sobre la resurrección que se estrenará en dos partes: el Viernes Santo y el día de la Ascensión del próximo año, el auge de la Vigilias de adoración ante el Santísimo,  estrenos cinematográficos como “David”, “El rey de reyes”, “Descalzos” o una vida de Jesús que está rodando Martin Scorsesse, por ejemplo.    

Son datos, pinceladas que van dibujando una realidad juvenil en la que lo trascendente vuelve a emerger.

Con todo, hay tres consideraciones importantes que conviene hacer:

  1. Hay Necesidad de acompañar a los jóvenes. En el estudio también aparece que hay auge de creer en el karma, la reencarnación y otros fenómenos que hablan de un esoterismo poco cristiano. Por otra parte, y ya los obispos han advertido, hay un auge de una sensibilidad que, de una manera exacerbada, puede convertirse en un sentimentalismo que dibuje el mensaje evangélico.
  2. Urge la formación teológica de los jóvenes cristianos. Una espiritualidad sin cultura y teología corres el riesgo de convertirse en un fanatismo místico que desdibuje la fe y la convierte en irracional. Hoy nuestros jóvenes no tienen ninguna formación teológica. Muchos de ellos quedaron con la formación de su primera comunión o, a lo sumo, de su Confirmación. 
  3. Hay que potenciar claramente la opción por los pobres. Una mística intimista en la que uno se siente bien, pero los pobres estén ausentes, puede convertirse en un refugio pseudoreligioso vacío. Para Jesús, el encuentro con Dios no puede darse al margen del encuentro con el pobre y excluido.

Es importante tomar en serio lo que está pasando, lo cierto es que esta sociedad nuestra cada vez provoca más insatisfacción y desamparo. Lo que se está empezando a denominar “giro católico” es un toque de atención para la Iglesia, porque la que la voz de los jóvenes sigue siendo una llama ardiente desde la que Dios nos habla.

Josan Montull

EL NUMERITO DE LA VIRGEN DEL ROCÍO

Hace unos años visité la ermita del Rocío. Me impresionó la belleza del paisaje, la magnificencia del templo alfombrado por la arena de la playa en el suelo que traían los pies de los peregrinos y de los que se acercaban al interior del Templo.

Me senté a rezar un poco. Al cabo de unos minutos entraron una veintena de chicos y chicas de unos 20 años. Dos de ellos llevaban guitarras y otro, una caja flamenca modo e mochila. Se colocaron delante de la reja de la Virgen y empezaron a cantar y tocar -de una manera magnifica- la Salve Rociera. Todos estábamos impresionados. Al terminar prorrumpieron en aplausos y se abrazaron entre lágrimas.

También yo me emocioné. A pesar de no conocerles de nada, me acerqué a los chavales y me contaron que la madre de uno de ellos había sido operada con éxito y todos sus amigos, le acompañaban para darle gracias a Dios a través de la Virgen por la recuperación de la salud de la madre del compañero.

Me pareció una maravilla que apoyaran, desde una fe popular y sencilla, al amigo para bendecir a Dios por la vida de la madre enferma. No sé si eran jóvenes practicantes, muy religiosos o no, pero de lo que no cabía duda es que era chavales sencillos, buenos amigos que bendecían al Dios de la vida, con una profundidad y un sentimiento extraordinarios.

Siempre es así. La madre de Jesús extiende sus brazos maternales a millones y millones de personas que la invocan en la dificultad y la alaban en la alegría.

Hace unos días en un pretendido programa cómico de una televisión pública se hizo un sketch que protagonizaba la Virgen del Rocío. El numerito, sin ninguna gracia y con un mal gusto de libro, era un conjunto de obscenidades chabacanas, groseras y bastas, en las que se insultaba a María de Nazaret y se hacía burla y escarnio manifiestos a los cristianos que amamos a la Virgen.

Recordé enseguida el impacto que produjeron en mí aquellos jóvenes que, años antes, en el Rocío, estrechaban sus lazos de amistad antes la Virgen. Tuve la sensación que, desde la televisión, les estaban ofendiendo entre risotadas.

Esgrimían los… ¿cómicos? que la libertad de expresión era eso, poder decir lo que uno quiera en donde quiera. Pues no, disiento totalmente. Cuando, amparándose en la libertad de expresión, se insulta a la gente sencilla y se lanzan burlas, desde una superioridad mediática, a los más humildes, esa pretendida libertad se convierte en un grosero ejercicio de dictadura. Es como si se nos dijera que los ricos pueden burlarse de los pobres cuando les apetezca porque existe la libertad de expresión.

Claro que lo que a mí más me ofende y escandaliza es que se pisoteen los derechos de los hijos más pobres de la Virgen: de los refugiados, los sin techo, las víctimas, los menas, todos los que sufren … pero también me desagrada esa parodia televisiva porque esos pretendidos chistes, de una zafiedad impresentable, no tienen nada de ironía, son –simplemente- un desprecio a los más humildes (sean de las convicciones que sean), gracias vomitivas que engendran división, rencor y repugnancia… porque se ataca a los sentimientos más profundos de gentes sencillas.

Sólo los tiranos pisotean las convicciones de las clases populares. Así es como yo veo el numerito televisivo de la Virgen del Rocío: como un acto de tiranía chulesca contra los humildes; un acto de tiranía ejercido por señoritos burgueses bien pagados desde sus cortijos televisivos.

JOSAN MONTULL

DIARIO DE ALMERÍA La Hermandad del Rocío prepara su XXVIII Camino Joven a la aldea 28/08/2019

CON EL AGUA AL CUELLO

El viernes 3 de Junio un grupo de jóvenes acompañados de dos educadores estaban preparando su próxima Confirmación en los locales del Club Amigos – Centro Juvenil, ubicado en los bajos del Colegio Salesiano de Huesca. El Club Amigos siempre alberga muchas actividades, sobre todo los fines de semana, de las que participan cientos de niños, niñas y adolescentes animados por monitores voluntarios.

Fuera llovía mucho. De pronto una arqueta del pasillo saltó por los aires y litros y litros de agua –cientos- empezaron a entrar violenta y rápidamente y se extendían por todas las estancias. Todos los jóvenes se incorporaron, cogieron fregonas, escobas, cubos y comenzaron a achicar agua. Levantaron todo lo que había en el suelo, focos, cables, trajes, decorados…del Musical representado justo una semana antes. No se daba abasto…las fregonas ya no servían; con vasos sacaban agua vertiginosamente y la echaban en cubos que se llenaban en segundos … cubos y cubos de agua eran vertidos al exterior… pero el agua seguía entrando y llegaba ya al almacén donde se guarda todos los aparatos electrónicos.

Lanzaron entonces por WhatsApp un mensaje que decía “SOS, el Club se está inundando”. A los diez minutos llegó el primer voluntario… pronto fueron una veintena los que se unieron a los otros jóvenes para sacar el agua. El Club es un signo de identidad, un espacio de los chavales donde comparten la vida, la alegría, la amistad y la fe con estilo salesiano.

Unas cuatro horas después se consiguió achicar el agua y limpiar, en la medida de lo posible, lo suelos y objetos. Aún quedaban tareas de limpieza, muchas, pero lo importante es que el Club y Centro Juvenil se habían salvado…y lo habían salvado los propios jóvenes.

Pero al día siguiente fue peor. Una tormenta tremenda se desencadenó en la ciudad y, de nuevo, los locales fueron inundados, esta vez con miles de litros de agua. De nuevo, los jóvenes intuyeron lo que podía estar pasando en el Club. En cuanto el aguacero empezó a amainar, corrieron hacia los Salesianos y lo que se encontraron fue un desastre. Todos los bajos, todos, estaban inundados y el agua no dejaba de entrar. En torno a 30 chavales, monitores del Club Amigos, jóvenes, alumnos y antiguos alumnos, comenzaron una lucha tremenda contra la inundación que prolongaron hasta pasadas las dos de la mañana

Creo que la acción generosa de estos jóvenes voluntarios compartiendo el esfuerzo por salvar un Centro Juvenil de una inundación es un acto hermosísimo en el que se evidencia que en las casas salesianas los chavales se sienten en su propia casa.

El carisma salesiano sigue vivo. Yo lo volví a ver en Huesca, junto a un grupo de jóvenes… arrimando el hombro, achicando agua, trabajando juntos sin rendirse para salvar lo que es el hogar para muchos niños y adolescentes…con la certeza de que, aunque a veces parezca que estamos con el agua al cuello, nada puede inundar la fraternidad ni ahogar la ilusión.

JOSAN MONTULL