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Mañana empieza todo

Un bebé de 20€:  MAÑANA EMPIEZA TODO

 

Dirección: Hugo Gélin (Francia 2017)

Guion: H. Gélin, Mathieu Oullion, Jean-André Yerles

Fotografía: Nicolas Massart

Montaje: Valentin Feron, Grégoire Sivan

Música: Rob Simonsen

Intérpretes: Omar Sy, Clémence Poésy, Antoine Bertrand, Ashley Walters, Gloria Colston, Clémentine Célarié, Anna Cottis

 

Hace un par de años el mejicano Eugenio Derbez dirigió “No se aceptan devoluciones”, comedia familiar que consiguió un gran éxito. Ahora es el francés Hugo Gelin el que se atreve a retomar el tema y hacer una versión más europea de la misma historia. Para eso ha contado con Omar Sy, actor cómico de gran altura (física y artística), que ha lanzado de nuevo al éxito este argumento rodado con gracia y estilo.

Samuel es un soltero conquistador e irresponsable que vive una vida de diversión, lujo y amoríos en la costa francesa. Un día, una de sus muchas amantes aparece en la puerta de su casa y le deja un bebé que, según ella, es hija de Samuel, fruto de una relación pasada.

La mujer se marcha después de haberle pedido 20 € para el taxi y Samuel, que quiere rehuir horrorizado la responsabilidad que comporta esa recién estrenada paternidad, tendrá que asumir lo que significa ser padre y madre de un bebé necesitado de cuidados y, sobre todo, de amor.

El film se presenta, pues, con una temática muy interesante, la relación padre soltero con un bebé que llega inesperadamente. Cierto es que desde que Chaplin dirigió “El Chico” nadie como él ha tratado el tema de un modo tan genial; pero también es cierto que la película está bien, se ve a gusto y consigue arrancar sonrisas y complicidades con el espectador.

Dos son, a mí modo de ver los motivos para recomendar esta película. En primer lugar porque el tema que aborda es tan serio como actual: hoy hay muchos niños y niñas víctimas de una relación superficial entre tus progenitores, incapaces de quererles y educarles. Bajo una hipócrita aureola de modernidad, muchas criaturas son hoy víctimas de una sociedad que ensalza la irresponsabilidad y el hedonismo por encima de todo. Resulta llamativo en el film que la niña sea una marioneta en manos de una madre adolescente que, buscando su comodidad y su libertad, la abandona, luego la quiere y recurre a la Justicia.

En segundo lugar, estamos ante una película divertida. La química de sus dos protagonistas (el gigantón Omar Sy y la expresiva Gloria Colston) es sensacional. Los diálogos, los bailes, las risas, los juegos compartidos, las lecciones de vida que viven juntos llenan ya de contenido la película.

El final, que no desvelaremos, es muy claro. Sólo el amor y el compromiso por el otro dan sentido a la vida y hacen feliz al que lo practica. La conducta irresponsable y caprichosa no conduce más que al fracaso porque supone una permanente huida de uno mismo y perjudica a los que a uno le rodean. La enfermedad, la muerte y el dolor –nos dirá el director- forman parte de la vida y urgen el amor para ser vividas.

Quizás sea porque el tema nos resulta muy cercano, lo cierto es que el espectador sintoniza con estos dos seres redimidos por el amor y se deja seducir por el film que suavemente va evolucionando de la comedia al drama.

Mañana empieza todo” es una película humana, sencilla, poco estridente y muy entretenida. Vayan a verla. Saldrán del cine convencidos de que la vida es sagrada y que complicarse la existencia por amor nos quitará tranquilidad pero nos dará una felicidad…que vale más de 20€.

JOSAN MONTULL

 

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LIBERTAD

LIBERTAD

La manifestación en favor de la libertad de enseñanza que tuvo lugar en Zaragoza el pasado martes desbordó las previsiones más optimistas de los organizadores. Donde se esperaba la asistencia de 10.000 personas, llegaron 40.000. Eran hombres y mujeres de todas las raleas, gente del profesorado, de la limpieza y de la Administración de las escuelas. Había padres y madres, alumnos y alumnas…y mucha gente joven. Me sorprendió ver a universitarios que habían pasado años en escuelas concertadas y que acudían a la manifestación sabiendo que los que se jugaba era el reconocimiento del ámbito escolar en el que habían crecido y se habían educado.

Entre los asistentes reconocí y abracé a personas del más amplio espectro político. Había votantes y simpatizantes del PP, de Ciudadanos, del PAR, de la CHA, de Podemos, de IU y muchos votantes socialistas.

También abracé a maestros de la Escuela Pública que participaban de la manifestación. Algunos llevaban a sus hijos a escuelas concertadas, pensé…

40.000 personas en Aragón. 40.000 historias. 40.000 voces unidas para manifestar su hastío por políticas que ponen la escuela concertada en el punto de mira y que la utilizan como moneda de cambio para cuestiones partidistas.

Desde hace años la Escuela Concertada lleva viviendo descalificaciones sistemáticas y calumnias permanentes que pretenden empañar todo el trabajo extraordinario que tantos trabajadores llevan a cabo en un ámbito tan sagrado como es la educación de nuestros chavales. Por eso quiero expresar que:

  • No es cierto que la escuela concertada ideologice con un catolicismo rancio a los jóvenes.
  • No es cierto que la Concertada sea la escuela de los ricos. En ella hay chavales inmigrantes, acnés y chicos y chicas en situación de exclusión social.
  • No es cierto que el apoyo de la Administración a la Escuela concertada suponga ir en contra de la Pública.
  • No es cierto que niños y niñas de confesiones religiosas no cristianas no puedan acceder a la Escuela Concertada.

Toda mi vida he trabajado en la Escuela Concertada. He estado durante años en Proyectos de Integración que una Ley de Educación suprimió; he dado clase a jóvenes en escuelas de adultos; he sido tutor de chavales con penas judiciales, he enseñado cultura religiosa a cristianos, musulmanes y no creyentes; he rezado en mezquitas con jóvenes islámicos y en iglesia con cristianos, he dado clase de Historia y de Lengua a jóvenes que estudiaban mecánica, electricidad o administración, he enterrado a alumnos y he llorado con otros, he hecho Campamentos, Colonias, Viajes con muchos niños y niñas; he hecho Teatro en pueblos de nuestra comunidad autónoma con muchos jóvenes; he sido testigo de compañeros profesores y alumnos que han hecho y hacen campos de trabajo en el Tercer Mundo, sigo animado un Centro Juvenil y sigo dando clase y compartiendo muchas horas con jóvenes. Y esto no lo hago solo…lo hago con otros compañeros y compañeras de la Escuela Concertada que se dejan la piel en la educación dedicando muchas horas a innovar, aprender, inventar formas de hacer una Escuela solidaria, inclusiva y popular acorde a los tiempos y con vocación de trasformar la Historia.

Guardo una excelente relación y amistad con muchos compañeros de la Escuela Pública. Creo que unos y otros estamos llamados a trabajar juntos y a ayudarnos. No tengo ninguna duda que el pretendido enconamiento de los dos tipos de escuela responde a intereses políticos oscuros, rancios y casposos que poco tienen que ver con la Educación.

Y es que la Educación no es un problema de estrategias de poder para relegar a unos o a otros en aras de un pretendido bien común. Aquí no hay ni derechas ni izquierdas. La educación es un problema de amor. Sólo desde el amor se puede entrar en la dimensión sagrada de una criatura para irla formando y ayudando a madurar. Ese amor es el que debe hacer que haya un respeto extraordinario por los hombres y mujeres que trabajan en Escuelas, concertadas o públicas, por el bien de los chavales. Utilizar la Escuela como moneda de cambio es una perversión política mediocre y trasnochada.

Recuerdo mis primeras manifestaciones. Alboreaba la democracia y la policía nos perseguían a golpes. Los estudiantes de entonces queríamos romper la inercia de una dictadura que no acababa de desaparecer. Más de un porrazo y un susto me llevé. Gritábamos “Libertad” y corríamos. Queríamos cambiar las cosas entre la ilusión y el miedo.

Lo recordé el martes en las calles de Zaragoza. Qué hermoso, pensé, es manifestarse sin que te persigan o te detengan. Pero, recordando aquellos lejanos años de la agonía de la dictadura pensé que lo que defendíamos era lo mismo. En el fondo, defender la libertad de enseñanza no es un problema de titularidades y presupuestos. Lo que se defiende no es sólo la Escuela, se defiende la libertad…y cuando una Administración amenaza la libertad hay que salir a la calle con la cabeza bien alta defendiendo de nuevo la dignidad.

JOSAN MONTULL

(artículo de opinión, para El Diario del Altoaragón, Huesca)

COMUNICADO  de la Federación Maín de Centros Juveniles Salesianos de Aragón, Monzón, Huesca y Zaragoza.

Fed MAIN Comunicado Conciertos Educativos

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COMA ÉTICO

COMA ÉTICO

Se llamaba Laura, tenía doce años y estaba en primero de la ESO. Se reunió la noche de Haloween con sus amigos para hacer botellón. Era en San Martin de la Vega, a 40 Km de Madrid. El lugar era perfecto para la fiesta…un descampado, un cerro de muy difícil acceso y sin ninguna iluminación. La movida era barata, los chavales pusieron 8 € por cabeza para la fiesta.

Como no podían comprar alcohol, le dieron el dinero a un chaval mayor de edad que se embolsó 5€ por ir al Súper a comprar botellas.

En un momento de la fiesta la cría se enfadó con sus amigos y se metió entre pecho y espalda una botella de ron para superar el cabreo. Fue tanto lo que bebió que se desmayó. Al principio sus amigos se burlaban de ella, “Mira, tío, qué floja, va a echar las papas”. Cuando la cosa se puso fea, y puesto que ella no reaccionaba, temerosos de los que pudiera ocurrir, la metieron en un carro de un Supermercado y la llevaron al Centro de Salud. Tardaron una media hora. En ese momento pidieron ayuda. Laura llegó con parada cardiorrespiratoria y fue trasladada en UVI móvil al Hospital 12 de Octubre…donde murió pocas horas después

Sus padres, a los que la policía había alertado en dos ocasiones por el exceso de alcohol que había ingerido la cría meses antes, lloraron su pérdida. Su pueblo decretó un día de luto oficial y su Instituto hizo un minuto de silencio.

5 euros, eso costó la vida de Laura.

Otras noticias de menores iban llegando y alarmado a los mayores: peleas organizadas, grabadas y difundidas en Lugo protagonizadas por chavales de 14 años, más comas etílicos en otras partes del país…

fiesta-de-la-primavera-botellodromo-botellon-01Mientras tanto un colectivo de padres y madres iniciaban una huelga pidiendo que los profesores no pusieran deberes a sus hijos durante el fin de semana, los partidos políticos seguían sin ponerse de acuerdo con la enésima Ley de Educación; la Administración seguía haciendo malabarismos con la Enseñanza: habían quitado una hora de Religión, luego habían retirado la asignatura de Ética, antes otros la habían quitado de Ciudadanía y unos y otros quitaban y ponían diciendo que la Escuela no puede educar en valores, que debe ser la familia.

Ese día el país entero hablaba de la cobra que dos famosos habían protagonizado en televisión y de los amores y desamores de los ricos que se paseaban impúdicamente en las pantallas como si nos fuera la vida en ello esos romances adolescenciales.

En el Parlamento algunos políticos cobraban por insultar y hacer de la mala educación una gracia.

Y mientras esto ocurre nadie dice nada…nadie se atreve a decir que entre unos y otros hemos desprovisto de cualquier armazón ético a nuestros chavales. Los padres no hacen de padres y hacen de amigos, los profesores se ven obligados a hacer de padres, los policías tienen que hacer de profesores…y así se va fabricando una generación desprovista de referentes éticos porque nadie se pone de acuerdo en nada y porque la exigencia se ha convertido en sinónimo de algo pretérito.

Una amiga profesora me decía: pide una tutoría y las familias presentarán dificultades para poder acudir y concordar la cita; quítales el móvil a sus hijos y al cabo de una hora los tendrás allí para pedirlo.

En eso les podemos convertir, en pequeños déspotas caprichosos a los que hay que domeñar dándoles cosas y no exigiéndoles nada.

Mientras tanto, los mayores iremos poniendo pegas a la defensa de valores humanos por el pudor cobarde de respetar la libertad de los chavales; les daremos cosas, pero no les daremos tiempo; les daremos caprichos pero no les regalaremos exigencia; les reiremos las gracias pero no les pararemos los pies; les entretendremos pero no nos atreveremos a quererlos.

Es verdad, Laura murió de un coma etílico, víctima, como tantos adolescentes, de un coma ético que –por nuestra cobardía- está dejando a nuestros chavales tirados en la vida, tirados por 5 euros, tirados en carros de Supermercados.

JOSAN MONTULL

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Cuando todo está perdido

Con el agua al cuello: CUANDO TODO ESTÁ PERDIDO

Título original: All is lost.

Dirección y guion: J.C. Chandor.

País: USA. Año: 2013. Duración: 106 min.

Género: Drama.

Interpretación: Robert Redford.

Producción: Neal Dodson y Anna Gerb.

Música: Alex Ebert.

Fotografía: Fran G. DeMarco.

Montaje: Pete Beaudreau.

El Cine nos ha traído en ocasiones historias de supervivencia de hombres y mujeres que, en situaciones de soledad y aislamiento han tenido que superar mil dificultades para sobrevivir en entornos desconocidos y llenos de peligros. John Boorman en “Infierno en el Pacífico” colocaba en plena segunda guerra mundial a un soldado japonés junto a otro norteamericano en una isla desierta. Robert Zemeckis en “Náufrago” contaba la historia de un ejecutivo que llegaba tras un accidente aéreo a una isla desierta. Alfonso Cuarón en la reciente y excelente “Gravity” ha contado la historia de una pareja perdida en el espacio.

Llega ahora a nuestras pantallas “Cuando todo está perdido”, un film de J.C. Chandor, protagonizado por el veterano Robert Redfort, que interpreta a un hombre perdido en alta mar.

En un viaje solitario a través del Océano Índico, un hombre despierta sobresaltado por el impacto de su velero que ha colisionado  con un contenedor que flota a la deriva. Pronto se apresta a repararlo con gran experiencia marinera, haciendo un gran esfuerzo a pesar de su edad avanzada. Pero cuando todo aparentemente vuelve a la calma, llega una tormenta que inutilizará definitivamente la nave y haciendo que su vida quede a merced de la mar, los tiburones, la falta de agua y la comida cada vez más escasa. Todo esto provoca que el hombre afronte una historia de supervivencia brutal en la que deberá enfrentarse contra todos los elementos y contra sí mismo para eludir la muerte, que se va haciendo cada vez más próxima.

Nos encontramos ante una película que tiene ante sí un reto difícil: construir una historia con un único personaje y con el único escenario de una barca y luego un bote en alta mar. No se nos dice quién es este hombre, no sabemos por qué viaja solo y cuáles son sus intenciones, ni siquiera sabemos cuál es su nombre. Sólo vemos que es un hombre, un ser humano en la más angustiosa de las soledades que implican una denodada lucha para salvar su vida.

Al ser el espacio tan reducido, la acción no es espectacular. El dramatismo de la historia se va centrando en la dosificada sucesión de dificultades que el hombre va a tener que superar: reparar, la barca, la radio, buscar agua potable, consultar mapas, ir desde al bote a la barca a punto de hundirse para rescatar alimentos, pescar, curarse una herida abierta…cada uno de esos problemas son presentados con la fuerza heroica de una aventura para salir con vida.

Y con todos estos ingredientes narrativos, que pueden parecer insuficientes para construir una historia, la película engancha y mantiene al espectador atento a todas las vicisitudes que tiene que afrontar nuestro hombre. Dos son, a mi modo de ver, las herramientas de esta habilidad. En primer lugar, una banda sonora excelente, que consigue contagiar una sensación de soledad física y humana sobrecogedora. No hay una orquestación estridente propia de un film de aventuras; oímos las olas, el chapotear del agua tranquila, los ruidos inquietantes de la barca…mientras la música subraya inteligentemente el horror de la proximidad de la muerte en la inmensidad del océano.

En segundo lugar, la extraordinaria actuación de Robert Redford. Resulta increíble que este actor, con 77 años a sus espaldas, afronte un papel tan complicado. Él sostiene el peso de toda la película. Sin diálogos, Redford consigue mantener una fuerza dramática incontestable. El actor llena absolutamente la pantalla. Su rostro arrugado es capaz de transmitir el dolor, la contrariedad, la preocupación, el miedo y el afán de supervivencia de un hombre en una situación extrema.

El director J.C. Chandor ha hecho una brillante película en la que no hay en la película grandes reflexiones sobre el sentido de la vida y la trascendencia. Nos encontramos, eso sí, ante una historia apasionante sobre la lucha del ser humano por sobrevivir.

Será difícil olvidar esta historia tan dramática y potente y original. Será imposible olvidar al anciano Redford dando vida magistralmente a un hombre sin nombre empeñado en demostrar que “Cuando todo está perdido” la grandeza del ser humano le impide rendirse.

 JOSAN MONTULL