Free , solo

Paranoica proeza; Free, solo

USA 2018

Dirección: Jimmy Chin, Elizabeth Chai Vasarhelyi

Música: Marco Beltrami

Fotografía: Jimmy Chin, Matt Clegg, Clair Popkin Documental.

WEB OFICIAL: https://www.nationalgeographic.com/films/free-solo/

Puedes ver la película OFICIAL gratis en la siguiente web: https://www.nationalgeographic.com/films/free-solo/wheretowatch

El óscar al mejor documental fue en la última edición para “Free, Solo”, la filmación sobrecogedora de una hazaña deportiva sin precedentes: escalar los 900 metros verticales de la formación rocosa El Capitán, en el valle de Yosemite, sin cuerdas, ni arneses ni clavijas…sólo con las manos y los pies y sin ninguna protección.

El protagonista de la aventura es un tipo singular: Alex Honnold, un deportista solitario y taciturno que ha consagrado toda su vida a la práctica de este… ¿deporte?

La película nos presenta al personaje, su adolescencia y su vida actual, morando solo, en una furgoneta en la que come comida vegetariana y comparte pocos momentos con una comprensiva joven, su novia, que sufre cada vez que Alex escala.

El protagonista desnuda su vida ante la cámara y explica su fascinación u obsesión por jugarse la vida en las escaladas. La mística de no llevar cuerdas, el atractivo del más difícil todavía, el recuerdo –muy pasajero- por los escaladores que murieron en diversas gestas…todo va desfilando en la pantalla ante un espectador que asiste atónito al discurso existencial de Alex que justifica su obsesión extravagante.

Las imágenes tienen una fuerza absolutamente deslumbrante. En su intención de escalar sólo, Alex exige que no haya ningún escalador que, asido a las cuerdas, lleve una cámara.

Y ahí está el milagro de este bellísimo film: las cámaras captan con una espectacularidad y una minuciosidad excelente todos los movimientos de Honnold. Desde zooms potentísimos en el llano hasta drones sofisticados que captan los más mínimos detalles y los planos imposibles, toda la ascensión tiene una fuerza cinematográfica arrolladora y consigue que el espectador –que ya sabe el final- sufra en la escalada y contenga la respiración en cada tramo superado.

Alex, en su discurso simple, dice que esto es como ganar una medalla en las Olimpiadas, claro que, “si pierdes, te matas”.

Lógicamente que el triunfo de la hazaña no impide que el espectador se pregunte sobre la talla humana de este personaje, ¿es ético jugarse la vida tan inútilmente?, ¿Alex es un héroe o un loco?, ¿un aventurero o un temerario?, ¿un deportista o un paranoico? Cuando el público, como es mi caso, no entiende esta práctica deportiva, esta supuesta aventura se antoja como una manifiesta irresponsabilidad. ¿Vale tan poco a vida que merece la pena ponerla en riesgo por una acción semejante?, ¿no es un capricho absolutamente inmaduro?, ¿tan poco valen las personas que se puede primar el riesgo innecesario a la donación a los otros?; en definitiva ¿puede amar a otros un ser humano que tiene esa concepción tan peculiar de la propia existencia?

El documental no contesta a las preguntas, se limita a mostrar -con una potencia extraordinaria, eso sí- la aventura de este hombre. Es el espectador el que tiene que responder ante este excelente documental que nos fascina desde el minuto uno y nos pone un nudo en la garganta.

JOSAN MONTULL

Resucitado

El misterio y el Misterio : RESUCITADO

Título original: Risen. 

Dirección: Kevin Reynolds.

País: USA. Año: 2016. Duración: 107 min. Género: Drama.

Reparto: Joseph Fiennes, Tom Felton, Peter Firth, Cliff Curtis, María Botto.

Guion: Kevin Reynolds y Paul Aiello.

Música: Roque Baños.

Los evangelios han sido la obra literaria más veces llevada a la Historia del Cine. Tratados con estilos bien distintos, la vida, pasión muerte y resurrección de Jesús han cautivado a cientos de cineastas que, desde el cine mudo, han querido llevar a la pantalla la vida del Hijo de Dios. “Resucitado” aporta una visión sugerente (si bien no original) de la historia de Jesús: la custodia del cadáver y la posterior investigación de su desaparición que tiene que llevar a cabo un descreído tribuno a las órdenes de Poncio Pilato.

Clavius (Joseph Fiennes), un poderoso militar romano y su nuevo ayudante, Lucius (Tom Felton), son asignados para resolver el misterio sobre lo que le ocurrió a Jesús en los días posteriores a su crucifixión. La profecía de la llegada de un Mesías liberador y la resurrección que el crucificado había anunciado de sí mismo antes de morir, llenan de preocupación a Pilatos. Sorprendentemente el cadáver desaparece en circunstancias misteriosas y comienza una intensa investigación y persecución de los seguidores de Cristo.

Estamos ante una película honesta que se acerca al misterio de Cristo con un respeto extraordinario. El tono policiaco de la primera parte consigue interesar al espectador que se ve metido en una investigación frenética en la que los acontecimientos, los interrogatorios y la búsqueda se suceden vertiginosamente. El realismo de las batallas, las crucifixiones, las exhumaciones de cadáveres están francamente bien resueltos. Conforme Clavius va acercándose al Misterio con mayúsculas, su vida empieza a cambiar y a poner en tela de juicio sus concepciones religiosas. Todo adquiere un giro inesperado cuando el tribuno da con la comunidad apostólica. La vida de esos seguidores de Jesús llenará de interrogantes de vida del perseguidor romano.

Hay en el film dos partes bien diferenciadas, la primera tiene un tono casi policiaco donde abundan los recursos del género: persecuciones, detenciones, interrogatorios, aparición de nuevos sospechosos…toda esta primera parte está hábilmente resuelta por la profesionalidad de Kevin Reynolds.  La segunda parte, el encuentro de Clavius con los cristianos, es bien distinta; el film se ralentiza, adquiere otro tono y, en cierto modo, se desentiende de lo visto hasta entonces.

Es en esta segunda parte donde aparece el gran inconveniente de la película: los evangelios no son una vida de Jesús, sino una catequesis de la comunidad cristiana que expresó lo que había supuesto en su historia la vida de Jesús. Querer traducir literalmente los textos evangélicos a la pantalla tiene muchos problemas. Los relatos de la resurrección son teológicos, no biográficos. La presencia de Jesús en medio de la comunidad es presentada en el film como un milagro lleno de magia, no como una experiencia de fe. Jesús resucitado aparece y desaparece, incluso cura a un leproso ante los ojos de los apóstoles que avisan al tribuno para que se preparé a ver un nuevo prodigio del maestro. En todas estas secuencia el film chirría al querer hacer una copia casi caligráfica en imágenes de lo que son narraciones hechas desde la fe años después de que se vivieran. La escena de la Ascensión, por ejemplo, tiene más de ciencia ficción que de experiencia mística.

Y es que no se puede fotografiar el Misterio, se puede únicamente reflejar pálidamente sugiriendo más que mostrando, animando a que el espectador se haga preguntas más que mostrándoles las respuestas.

Donde el film acierta plenamente es en mostrar la transformación del corazón del violento tribuno; de ser un hombre sin escrúpulos ni piedad pasará a ser un caminante, un buscador, que abandona su vida pasada porque se ha sentido amado y perdonado.

Recomendable e interesante este acercamiento desde el péplum tradicional a la figura del resucitado. Bienvenidas sean estas obras cinematográficas que siguen devolviendo la figura de Cristo a la pantalla y siguen mostrando el rostro más hermoso del Misterio, de un Misterio que no se puede entender sólo desde la razón fría sino desde la pasión del amor.

Josan Montull