El chico (Chaplin)

Misericordia muda : EL CHICO

“El chico” The Kid Estados Unidos (1921).

Director Chales Chaplin.

Intérpretes: Charles Chaplin, Jackie Coogan,

Edna Purviance, Carl Miller,

Tom Wilson, Henry Bergman,

Lita Grey.

Fotografía: Rollie Totherot.

Música en la versión restaurada. Charles Chaplin.

Hace unos años dos obras sorprendieron a la crítica y al público “The artist” (de Michel Hazanavicius) y la española Blancanieves (de Pablo Berger). La primera ganó, entre otros, el óscar a la mejor película; la segunda fue la gran triunfadora de los premios Goya que la consideraron también mejor película. Ambas tenía algo sorprendentemente en común: eran dos películas en blanco y negro y, además, eran mudas. Los dos films –bellísimos, por cierto- eran un homenaje al cine mudo y conquistaron al público unánimemente. Las dos obras daban así a conocer que el cine mudo puede seguir teniendo en la actualidad capacidad de sugestión.

Efectivamente, existen joyas del cine mudo que tienen una vigencia extraordinaria. Son películas que, bien presentadas y trabajadas, se convierte en un instrumento educativo de primer orden y en un deleite para los cinéfilos. Si toda la obra de Charles Chaplin es atemporal y tiene un permanente valor El chico, sobresale de una manera notable para ser revisionada antes del año de la Misericordia cuya apertura está próxima.

Una madre soltera, en un ataque de desesperación, abandona a su pequeño bebé en el interior de un coche. El coche es robado por dos delincuentes de poca monta que, al descubrir a la criatura, no dudan en abandonarla junto a unas cajas de basura. El vagabundo Charlot se encuentra casualmente con el niño y, movido por la compasión y sin ningún tipo de trámite legal, lo recoge, lo acoge en su casa y le educa lo mejor que puede. Ambos comparten la pobreza y el cariño y viven felices hasta que –cinco años después- las instituciones públicas quieren arrebatarle al niño por exigencias legales.

“El chico” fue el primer largometraje dirigido por Chaplin. Su primer título era “Una película con una sonrisa y quizás una lágrima”, expresión que suponía una justificación elocuente de lo que se iba a ver. A pesar de haber cambiado el título, Chaplin conservó esa frase.

Y efectivamente, el film armoniza magníficamente ambas emociones. Ya desde el principio aparece una silueta de Cristo camino de la cruz con lo que se presenta lo que se va a ver: un Vía Crucis lleno de resurrección. Con una frescura excelente, Chaplin combina los momentos cómicos con los momentos dramáticos y consigue implicar emocionalmente al espectador desde los primeros fotogramas.

El film no es únicamente una comedia, busca algo más, Chaplin quería hacer una llamada de atención ante la pobreza creciente en los Estados Unidos, la

represión policial y la falta de eficacia de las instituciones. Eran consecuencia de la recién terminada primera Gran Guerra; las víctimas más indefensas de los conflictos de los mayores, incluso en tiempos de paz, eran (como hoy) los niños.

Charlot acoge sin más, se siente movido por la pena y no deja a esa criatura de pocas semanas sometida al abandono y posiblemente a la muerte. Casi no tiene nada, su casa está destartalada, sus amistades callejeras son poco recomendables, la policía le persigue permanentemente y cada día es una lucha brutal por la supervivencia. Pero ante la necesidad interpeladora de un bebé abandonado, todo queda atrás, lo que importa es ayudarle, no dejarle que se muera, compartir lo que se tiene, aunque sea muy poco, asumir los líos (otros más) que va a comportar acogerle. Y, desde luego, lo que más importa es quererle y hacer que se sienta querido. Cuando aparecen las instituciones, a las que Chaplin trata con ironía y dureza, los funcionarios anteponen la Ley al amor y el conflicto está servido.

Los 51 minutos de la película discurren con una frescura extraordinaria, Chaplin, protagonista absoluto, guionista y director, compuso la música cuando la película se reestrenó tras la invención del sonoro. Es admirable ver cómo, al lado de película con grandes efectos especiales o dotadas de presupuestos astronómicos, films como “El chico”, que derrochan talento y creatividad, nos llaman a volver a ellos. Siguen siendo una llamada a saborear el arte pausadamente. Y, en el caso de esta película nos invitan a reflexionar sobre la solidaridad y la profesionalidad y la legalidad de la ayuda cuando prima la urgencia a la organización.

Ideal para chavales y jóvenes. Ver y meditar “El chico” sigue siendo una llamada a la misericordia. La película de 94 años y sigue siendo plenamente moderna y tristemente actual.

JOSAN MONTULL

COMA ÉTICO

COMA ÉTICO

Se llamaba Laura, tenía doce años y estaba en primero de la ESO. Se reunió la noche de Haloween con sus amigos para hacer botellón. Era en San Martin de la Vega, a 40 Km de Madrid. El lugar era perfecto para la fiesta…un descampado, un cerro de muy difícil acceso y sin ninguna iluminación. La movida era barata, los chavales pusieron 8 € por cabeza para la fiesta.

Como no podían comprar alcohol, le dieron el dinero a un chaval mayor de edad que se embolsó 5€ por ir al Súper a comprar botellas.

En un momento de la fiesta la cría se enfadó con sus amigos y se metió entre pecho y espalda una botella de ron para superar el cabreo. Fue tanto lo que bebió que se desmayó. Al principio sus amigos se burlaban de ella, “Mira, tío, qué floja, va a echar las papas”. Cuando la cosa se puso fea, y puesto que ella no reaccionaba, temerosos de los que pudiera ocurrir, la metieron en un carro de un Supermercado y la llevaron al Centro de Salud. Tardaron una media hora. En ese momento pidieron ayuda. Laura llegó con parada cardiorrespiratoria y fue trasladada en UVI móvil al Hospital 12 de Octubre…donde murió pocas horas después

Sus padres, a los que la policía había alertado en dos ocasiones por el exceso de alcohol que había ingerido la cría meses antes, lloraron su pérdida. Su pueblo decretó un día de luto oficial y su Instituto hizo un minuto de silencio.

5 euros, eso costó la vida de Laura.

Otras noticias de menores iban llegando y alarmado a los mayores: peleas organizadas, grabadas y difundidas en Lugo protagonizadas por chavales de 14 años, más comas etílicos en otras partes del país…

fiesta-de-la-primavera-botellodromo-botellon-01Mientras tanto un colectivo de padres y madres iniciaban una huelga pidiendo que los profesores no pusieran deberes a sus hijos durante el fin de semana, los partidos políticos seguían sin ponerse de acuerdo con la enésima Ley de Educación; la Administración seguía haciendo malabarismos con la Enseñanza: habían quitado una hora de Religión, luego habían retirado la asignatura de Ética, antes otros la habían quitado de Ciudadanía y unos y otros quitaban y ponían diciendo que la Escuela no puede educar en valores, que debe ser la familia.

Ese día el país entero hablaba de la cobra que dos famosos habían protagonizado en televisión y de los amores y desamores de los ricos que se paseaban impúdicamente en las pantallas como si nos fuera la vida en ello esos romances adolescenciales.

En el Parlamento algunos políticos cobraban por insultar y hacer de la mala educación una gracia.

Y mientras esto ocurre nadie dice nada…nadie se atreve a decir que entre unos y otros hemos desprovisto de cualquier armazón ético a nuestros chavales. Los padres no hacen de padres y hacen de amigos, los profesores se ven obligados a hacer de padres, los policías tienen que hacer de profesores…y así se va fabricando una generación desprovista de referentes éticos porque nadie se pone de acuerdo en nada y porque la exigencia se ha convertido en sinónimo de algo pretérito.

Una amiga profesora me decía: pide una tutoría y las familias presentarán dificultades para poder acudir y concordar la cita; quítales el móvil a sus hijos y al cabo de una hora los tendrás allí para pedirlo.

En eso les podemos convertir, en pequeños déspotas caprichosos a los que hay que domeñar dándoles cosas y no exigiéndoles nada.

Mientras tanto, los mayores iremos poniendo pegas a la defensa de valores humanos por el pudor cobarde de respetar la libertad de los chavales; les daremos cosas, pero no les daremos tiempo; les daremos caprichos pero no les regalaremos exigencia; les reiremos las gracias pero no les pararemos los pies; les entretendremos pero no nos atreveremos a quererlos.

Es verdad, Laura murió de un coma etílico, víctima, como tantos adolescentes, de un coma ético que –por nuestra cobardía- está dejando a nuestros chavales tirados en la vida, tirados por 5 euros, tirados en carros de Supermercados.

JOSAN MONTULL

El libro de la selva

Cachorros de hombre: EL LIBRO DE LA SELVA

Película: El libro de la selva.

Título original: The jungle book.

Dirección: Jon Favreau.

País: USA. Año: 2016.

Duración: 105 min.

Género: Aventuras.

Reparto: Neel Sethi (Mowgli).

 

La novela “El libro de la selva” de Rudyard Kipling ha sido llevada a la gran pantalla en diversas ocasiones. Desde la primera versión dirigida por los hermanos Korda en 1942 y protagonizada por el entonces popular actor Sabú, han sido varios los directores que se han atrevido con la historia del joven Mowgly que, abandonado en la selva, es criado entre lobos y acogido como un animal más en la fauna de la floresta.

La versión más celebre es la versión en dibujos animados de 1967. Fue la última película dirigida por Walt Disney y sus imágenes y canciones han pasado ya a la memoria colectiva haciendo que todos conozcan la historia y las canciones del film.

Esta vez es el realizador John Fabreau, director de varios films espectaculares de aventuras, el que toma la batuta para darnos la que quizás sea mejor versión de la obra de Kipling.

Fabreau ha tenido el mérito de rodar una obra en la que la imagen digital es absolutamente extraordinaria y se funde perfectamente con la imagen real.

Los paisajes, los árboles, las fuerzas naturales, los animales, todo tiene un realismo fuera de serie. Sólo el personaje de Mowgli es real. El joven Neel Sethi, seleccionado en un casting con miles de niños, da vida a este niño casi entrado en la adolescencia que se interroga sobre sí mismo conforme va creciendo.

Ya en los primeros minutos, Fabreau nos sumerge en un vértigo bellísimo de carreras y aventuras en plena naturaleza. Esas primeras imágenes con un ritmo impetuoso son el prólogo de un film que no da tregua. Todo el metraje va a mantener esa tensión brutal que sumerge al espectador en una historia fascinante.

Pero, contra lo que podríamos pensar, no es ésta una obra vacía y pueril; la película ahonda en temas serios: el crecimiento, la amistad, el valor de la naturaleza, el ligar de cada cual en la vida…y están tratados con la sintaxis de un cuento pero con seriedad y madurez.

Por eso “El libro de la selva” no es una película infantil, es –eso sí- una película parta niños, para jóvenes y para adultos. Todos disfrutarán de esta historia. En cada animal que aparece iremos descubriendo, con los ojos tan abiertos como los de Mowgli, actitudes que tenemos los humanos en nuestro vivir cotidiano. Entre nosotros hay embaucadores como la serpiente Ka, buenazos como el oso Baloo, racistas y excluyentes como el tigre Shere Khan que arrastra las cicatrices de hombre, buenos compañeros como la pantera Bagheera, personas profundas y nobles como el lobo Akela, caprichoso y déspotas como Loui, el rey mono.

En esa fauna estamos reflejados cada uno de nosotros. Todos tenemos algo de las actitudes son que encarnan esos animales.

En la selva va descubriendo Mowgli el valor de la amistad, de la familia, de la riqueza de la diversidad, del sentido de dar la vida por los demás y del sinsentido del egoísmo y la violencia. Como Mowgli, todos somos cachorros humanos necesitados de abrir los ojos y de aprender.

Estamos, pues, ante una obra excelente, el tratamiento no sólo técnico sino también narrativo del film hace de este nuevo Libro de la Selva una autentica gozada. La música, el paisaje, los diálogos divertidos y el realismo espectacular son absolutamente deslumbrantes. Y todo al servicio de una historia que se nos antoja exquisitamente humana.

No lo duden, vayan a verla. Ideal para ver en familia y para reflexionar sobre el lugar que ocupamos en nuestra fauna humana.

JOSAN MONTULL

Del revés (Inside out)

Psicología evolutiva : DEL REVÉS (inside out)

Película: Del revés.

Título original: Inside out.

Dirección: Pete Docter.

País: USA. Año: 2015.

Duración: 94 min.

Género: Animación, comedia.

Producción: Jonas Rivera.

Música: Michael Giacchino.

Distribuidora: The Walt Disney Company Spain.

Hace unos años la poderosa factoría Disney realizó una serie de cortometrajes con una finalidad claramente pedagógica para adentrar a sus seguidores en una gran enciclopedia visual. Así, unos films explicaban el funcionamiento del cuerpo humano, el trabajo sistema nervioso o la importancia de las matemáticas, por ejemplo. Este didactismo llegó incluso a convertirse en largometraje cuando en “Fantasía” Disney daba una preciosa lección de música para que los más pequeños descubrieran a los grandes clásicos.

Da la sensación de que la última película de Disney-Pixar funciona en este sentido. Lejos de aventuras simpáticas y humanas como “Up”, “Monsters” o “Brave”, por ejemplo, “Del revés” emparenta con aquellos filmes anteriormente citados con los que comparte una marcada vocación didáctica.

La película cuenta la historia de las inquietudes, angustias y alegrías de la pequeña Riley. Desde el día de su nacimiento las cinco grandes emociones de la niña se ponen en funcionamiento en su cerebro. Así, la alegría, la tristeza, el miedo, el asco y la ira entran en juego para ir adaptando las necesidades y relaciones de la niña conforme ésta va creciendo. Pero un día Riley es obligada a dejar atrás su vida en el Medio Oeste americano porque su padre encuentra un nuevo trabajo en San Francisco. Este hecho, difícil a cualquier edad, se convierte en un agitador de todas las emociones que se desbocan en el cerebro de la chica porque Riley está entrando en la pubertad. En el cuartel general donde Alegría, Miedo, Ira, Enfado y Tristeza han ido viviendo tranquilamente, todo se revoluciona para que la niña vaya adaptándose a la nueva realidad. A pesar de que Alegría intentará coordinar todo, la complicación emocional estará servida.

Con este argumento tan original, el director, Peter Docter, construye un film interesantísimo en donde los protagonistas no son personas ni animales, sino emociones. Con una técnica cada vez más depurada, los diseños de las emociones son una maravilla: el color, la forma, la expresión…hacen que se conviertan en auténticos personajes y protagonistas del film.

Con un ritmo vertiginoso, la película nos va descubriendo que cada uno de nosotros somos seres emotivos. El raciocinio, la deducción, la lógica forman parte de nuestro ser…pero las emociones están permanentemente trabajando en nuestro cerebro para hacernos ser lo que somos.

Crecer no es fácil, nos dice “Del revés”, es un ejercicio doloroso en el que intervienen positivamente experiencias que nos van construyendo: la amistad, la

familia, la diversión, los valores, la superación personal…Todas estas experiencias se convierten en pilares sobre las que se asienta nuestra personalidad al ir almacenando recuerdos que nos llevan a la maduración. También las experiencias negativas nos ayudan a crecer cuando son bien controladas por nuestras emociones.

La temática es compleja, sí, pero la soltura del guión y la excelencia de los personajes nos llevan a reír, emocionarnos, entretenernos y divertirnos con esas cinco emociones que se emocionan. Incluso las emociones de los otros personajes (los padres, por ejemplo) entran en juego y son vistas por el espectador que va intuyendo la dificultad de las relaciones interpersonales para entender y respetar al otro. Y es que, nos dirá sabiamente la película, mis emociones entran en interrelación constantemente con las de los que me rodean. Estas cinco emociones básicas se convierten desde los primeros minutos en estrellas de un film en donde los humanos son vistos desde su interior.

A pesar de lo arriesgado del planteamiento, la película discurre estupendamente en un ejercicio de originalidad absolutamente extraordinario.

Innovadora, divertida y alocada, “Del revés” se va a convertir en una película para ver y trabajar en las clases, en las sesiones de tutoría y en las escuelas de padres, donde las hubiera. Pensada especialmente para un público adulto, el film es un auténtico regalo que nos invita a entrar dentro de nosotros mismos y darnos cuenta de lo difícil e inacabado que siempre es crecer.

JOSAN MONTULL