Haciendo amigos

“Yo te necesito, tú me necesitas”: HACIENDO AMIGOS

Dirección: David Marqués (España 2026)

Reparto: Quim Gutiérrez, Antono Resines, Megan Montaner

Guión: Marta Gonzáles de Vega.

Canción: Camela.

Hay un término cinematográfico, “feel movie”, que se refiere a aquellas películas cuyo objetivo principal es hacer sentir bien al espectador, inspirar optimismo y levantar el ánimo. Estas películas cuentan historias de superación donde las relaciones humanas, la familia, la amistad o los enamoramientos sinceros son el motor de la trama. Los personajes siempre crecen humanamente en la historia y el final es, necesariamente, feliz e inspirador de bondad para el espectador.

Antonio y Félix (padre e hijo) son una pareja de atracadores de poca monta que, huyendo de la policía tras atracar una joyería, se cruzan con Eva, monitora de un grupo de teatro formado por personas con discapacidad, que confunde a Félix con Ángel, un nuevo miembro del grupo al cual no conoce y al que están esperando. Aprovechando la confusión, Félix y Antonio consiguen escabullirse sin saber que les espera un retiro creativo de una semana con el entrañable grupo que tiene que concluir con un espectáculo teatral para todas las familias.

Los dos ladrones, al entrar en contacto con este grupo de personas, se asustan y esconden las joyas a la vez que mienten sobre ellos mismos. Poco a poco el contacto con el grupo les ayuda que vayan replanteado su vida de tal modo que, al final, ponen en duda quién tiene más capacidad. Padre e hijo acaban reconciliándose entre ellos y consigo mismos gracias a la profunda humanidad de tan original colectivo.

La película tiene una vocación pedagógica notable y se esfuerza por educar para un lenguaje no excluyente que borre palabras como subnormal, discapacitado… y ayude a entender qué es una persona con discapacidad o cuántos tipos de síndrome de Down existen, por ejemplo.

Las situaciones son cómicas, disparatadas y muy divertidas. Antonio Resines y Quim Gutiérrez se mueven como pez en el agua con ese grupo de personas en las que prima la sinceridad, la alegría y la acogida. Los gags, por más que alguno sea previsible, se suceden vertiginosamente desde el principio. Brilla de modo especial la huida del grupo a ver un concierto de Camela. El final, como no podía ser de otro modo, toca la fibra y emociona al público, que sale de la sala con una sonrisa en el rostro y con ganas de ser mejores personas.

La canción de los admirados Camela suena en la película y tiene pleno sentido

Desde el amor y el respeto
Me enseñas cada día, también yo te enseño
Lo que nunca aprendiste mirando de lejos
Todos somos iguales y al fin lo sabemos

Me llena de alegría tu fiel compañía
Que yo te necesito, tú me necesitas
Y juntos aprendemos lecciones de vida
Haciendo amigos desde el corazón

Antonio Resines dice que «Son muy buenas las películas con las que te lo pasas bien y, además, ayudan a la normalización», esta obra lo es.

Divertida, tierna, educativa, una “feel movie”, ni más ni menos, una película para ver en familia y reconciliarse con la vida.

JOSAN MONTULL

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