Los niños salvajes

15 años de soledad : LOS NIÑOS SALVAJES

Dirección: Patricia Ferreira.

Países: España y Francia. Año: 2012.

Duración: 97 min.

Género: Drama.

Interpretación: Marina Comas (Oki), Albert Baró (Gabi), Àlex Monner (Àlex),

Aina Clotet (Julia), Clara Segura (Laura),

Guion: Patricia Ferreira y Virginia Yagüe.

Música: Pablo Cervantes.

Fotografía: Sergi Gallardo.

Han sido muchos los directores que han hechos películas sobre el tema de la adolescencia. Aunque abordan la cuestión desde distintas ópticas, hay una coincidencia en ver la adolescencia como un momento tan difícil que lleva a desajustes emocionales importantes. Es decir, son muchas más las películas que presentan adolescentes conflictivos que las presentan esta época de la vida con un cierto sosiego y normalidad.

Viendo “Los niños salvajes” uno recuerda “Los cuatrocientos golpes” de Truffaut, “Siete vírgenes” de Alberto Rodríguez o “Barrio” de Fernando León de Aranoa, por poner unos ejemplos.

Sin embargo, y aun presentando la vida de unos adolescentes cuyas vidas son conflictivas, la mirada de Patricia
Ferreira logra atraparnos desde el principio y nos va invitando a reflexionar sobre qué le está pasando a una generación que parece vivir sin referencias éticas a la vez que va demandando permanentemente atención y afecto.

Álex, Gabi y Oki son tres adolescentes que asisten a un Instituto de un gran núcleo urbano catalán. Poco a poco vamos conociendo su historia, sus familias, sus amores, aficiones, profesores, amistades y problemas. Conforme la narración avanza van dejando descubrir que una tragedia se va a abatir sobre sus vidas. La tenacidad de una orientadora del Instituto intentará frenar lo que parece inevitable.

La película tiene un arranque excelente. Por separado, los tres adolescentes son interrogados sobre lo que parece ha sido una desgracia. Los primeros planos de los interrogados impiden saber quiénes son los que les interrogan y dónde se encuentran. A partir de los interrogatorios y en sucesivos flash backs, el film se va adentrando en las vidas de estos chavales, en apariencia normales, que están siendo condenados al fracaso y la destrucción.

Con un manejo excelente de la cámara en mano y una interpretación memorable de sus tres protagonistas, la película se presenta como una llamada de atención a las necesidades de estos (y todos) los adolescentes.. ¿Dónde encuentran el sentido de la vida tantos chavales? Son los hijos de la electrónica, de la comunicación digital, del botellón, de la noche y el ligue fácil. Sus vidas se mueven en tres frentes: la familia, la escuela y la calle y en ninguno de los tres encuentran valores consistentes que les hagan entenderse a sí mismos.

Sus familias no les prestan la atención que requieren: los padres de Alex están arruinados, manifiestan entre ellos una violencia contenida y no se ponen de acuerdo para tratar a su hijo; el padre de Gabi sueña con que su hijo se una campeón de King boxing y le menosprecia cuando éste no responde a las expectativas paternas, Gabi agredirá a su hermano pequeño proyectando toda la ira que vive en la familia; los padres de Oki son ricos y están preocupados por la apariencia y el confort, no sabrán marcar ningún límite a la hija y le regalarán un moto para paliar su enfado tras un castigo.

La escuela es incapaz de motivar a chicos con unas heridas tan profundas. Los educadores no son presentados como malos e intransigentes, sino como superados por una realidad que excede a lo que desde el marco escolar puede hacerse. No van a bastar las buenas intenciones de la orientadora para redimir a unos jóvenes tan castigados e ignorados.

Los amigos son compañeros de peleas, drogas y ligues. No hay entre ellos una relación de amistad profunda y sincera. Simplemente con ellos se pasa la vida en la calle y se aguanta el tedio de la monotonía.

Patricia Ferreira sostiene el ritmo hasta e final. El espectador va asistiendo a un drama de proporciones inimaginables llevado a cabo –y esto es lo que más asusta- por chavales normales.

En los grafitis  multicolores de Alex hay un grito desgarrador de quien quiere ser acompañado y querido. “Todos necesitamos una familia” es la última frase del film. La pronuncia Oki en su interrogatorio mientras se queda mirando a la cámara. Es cierto, todos necesitamos afecto, tiempo, ternura y límites. Todos necesitamos ser acompañados por personas que se conviertan en referentes morales. Cuando esto no se da, la soledad llena de sinsentido la vida.

El film de Patricia Ferreira no deja indiferente a nadie. De una factura técnica más que apreciable, “Los niños salvajes” se convierte en una película tan dura como interesante, tan incómoda como necesaria.

JOSAN MONTULL

Link a película completa

Cómo entrenar a tu dragón 2

Paz en las alas. CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN 2

Película: Cómo entrenar a tu dragón 2.

Título original: How to train your dragon 2.

Dirección: Dean DeBlois. País: USA. Año: 2014.

Duración: 103 min.

Género: Animación, aventuras, comedia, fantástico.

Guion: Dean DeBlois;

basado en los libros de Cressida Cowell.

Producción: Bonnie Arnold.

Música: John Powell.

Hace cuatro años DreanWorks nos presentaba “Cómo entrenar a tu dragón”, una película de animación en la que surgía una relación de amistad entre un adolescente, Hipo,  y un dragón, Desdentao. Rompiendo una lógica dinámica de odio que debía marcar las relaciones entre ambos, la amistad que surge es capaz de cambiar la vida de la aldea Isla Mema en la que vive Hipo.

Vuelven ahora los mismos personajes para presentarnos una nueva historia. Hipo tiene ya 20 años; con su talento para construir la paz, ha hecho una aldea en la que los antes irreconciliables hombres y dragones, viven en un armonía bucólica y libre.  El joven está destinado a ser el Jefe de Isla Mema. Su padre, Estoico, se ve incapaz para que Hipo tenga fe en sí mismo y acepte que el don de pacificar los ambientes es una responsabilidad que debe poner al servicio de los demás. Pero Hipo se resiste al compromiso.

En una escapada con su novia Astrid se adentran en una tierra desconocida donde el malvado Puño Sangriento secuestra a los dragones para robarles la bondad que han adquirido y contagiarles la maldad del gran Alfa, gigantesco animal que abduce a los dragones para fascinarles por la maldad. Por el contrario, Hipo se reencuentra con su madre, que ha dedicado todas sus fuerzas a construir un auténtico paraíso de dragones donde reina la bondad. Su madre le ayudará a conocerse a sí mismo y a enfrentarse desde la paz al malvado puño sangriento.

Con estos mimbres, el director Dean Deblois, teje una historia fantástica que no sólo no tiene nada que envidiar a la primera parte sin que incluso la supera.

La película tiene un arranque vertiginoso con unas escenas aéreas espectaculares; la narración es tan ágil que el espectador no tiene tiempo en ningún momento de apartar la mirada de la pantalla.

Con una mezcla de todos los géneros: aventura, animación, comedia, romance, épica, “Cómo entrenar a tu dragón 2” se convierte en un film magnifico para ser visto por toda la familia. Y es que una narración tan bien hecha se convierte en vehículo de valores humanos que aparecen a lo largo del metraje con una gracia y una frescura encomiables. Temas como la familia, la tolerancia, el amor a la naturaleza, la libertad y el perdón son tratados pedagógica y cinematográficamente de una manera eficaz.

Hay muchas lecciones en este film, tal vez la idea que sus guionistas se esfuerzan en mostrar con más insistencia es que los seres humanos estamos llamados a la convivencia y al amor. La guerra es un fracaso y la violencia envilece al que la ejerce privándole de dignidad y de afecto. En este sentido es muy sugerente que Puño Sangriento y el perverso monstruo Alfa acaben mutilados físicamente por el odio en el que se empecinan. Contrasta esto con la mutilación de Hipo (al que le falta un pie) pero la ausencia de ese miembro no le obstaculiza para amar. Es también original que los bebés dragón, “que no hacen caso a nadie”, sean tan puros que colaboren en la búsqueda de la paz incapaces de contaminarse con la maldad.

Y todo esto servido con una factura técnica absolutamente deslumbrante y magnífica. Los dibujos, el movimiento, las texturas son prodigiosos.

Película educativa, divertida y casi necesaria. “Cómo entrenar a tu dragón 2” es un elogio de la cultura de la paz, una llamada al perdón y una reivindicación de la ternura.

En la primera parte del film Hipo le dice a su novia: “Tu siempre supiste quién eras. Sin embargo, yo sigo buscando”, y Astrid responde: “Lo que estás buscando no está ahí afuera, está en tu corazón”.  Para entonces, el nuestro ya nos lo ha robado esta conmovedora, emocionante, vital y deliciosa película.

 

JOSAN MONTULL